29 de septiembre de 2009

Solidaridad y talento

Paola Suárez habló de todo con nosotros. De su infancia, de lo mucho que le costó llegar a ser una profesional, de lo importante que fue su psicóloga en todo el proceso y los proyectos a futuro en la vida luego del retiro tenístico. Una vida dejada atrás, la de la raqueta, y una nueva con una pc adelante, y por si fuera poco, llevando adelante una fundación y un comedor en Pergamino.


Cuando nació en Pergamino, un 23 de junio del año 76, en plena época negra de nuestro país, la Negra, como la conocen sus allegados y los seguidores del deporte blanco, ya traía bajo el brazo esa herramienta que no la iba a dejar hasta los 31, como si le hubiera costado más independizarse de ella que de su familia, hablamos de su aliada y de por algunos mal tragos maltratada raqueta de tenis. Con ella cosechó 44 títulos en parejas femeninas y 4 en individuales. Tenía en claro lo que quería: "A los 5 empecé a jugar. Cursando el 2º año de la secundaria, me quedé libre y tuve 6 meses para irme a Buenos Aires, para probar si realmente me gustaba esto. Y me encantó, y a partir de ahí empecé a tomarme en serio todo esto. Mi familia se quedó allá pero un año y medio más tarde iban a poder venir a acompañarme". 13 años de carrera profesional la llenaron de laureles y de satisfacciones, como así también de obstáculos y complicaciones, sobre todo en el inicio de su carrera. Hizo el click tenístico gracias a la ayuda de una psicóloga, con la que no contaba en los primeros años que pisó el circuito de la WTA. "Me sacó el fantasma del autoestima baja que me tenía porque no me veía entre las mejores, pero todo el Mundo me decía que estaba para estar entre la 20 primeras. Y yo seguía 80, 70, 60, volvía a 80, y con la intervención de ella, pude superar todo eso y empezar a ser más agrandada en el mejor sentido y confiar en lo que podía lograr" Marca un antes y un después con su psicóloga que la ayudó y forma en gran medida el éxito que pudo obtener en todos esos años.
Otra parte fundamental de su buen paso por el tenis femenino fue su compañera de dobles Virginia Ruano Pascual:
"Cuando elegí a Vivi me fijé como me llevaba con ella. Hay otras parejas que se eligen por como juegan juntas, por si se complementan en los tenístico, pero trato de mirar la química que teníamos y era muy buena. En la cancha nos reíamos de cualquier tontería, y eso era para relajarnos, sacarnos la presión de encima y disfrutarlo un poco".
Paola estaría formando parte del equipo argentino femenino, siendo la capitana, para afrontar los juegos Odesur, en Colombia, el próximo año: "la idea sería poder transmitirles a las chicas todas las condiciones que deben tomarse para afrontar estos torneos, las comidas, las limitaciones, la concentración...". Además de su comedor infantil en su ciudad natal, donde alberga a gran cantidad de niños, está manejando un nuevo proyecto en la zona de Vicente López para que chicos de ese lugar en condiciones de pobreza puedan practicar tenis y alejarlos de las drogas y que sigan asistiendo al colegio. "La gente de ahí se va a encargar de todo el equipo médico, psicopedagogas, pediatras, medicos y enfermeros, mientras que yo tengo que aportar las raquetas y zapatillas para los chicos, los profes para que ellos puedan enseñarles todo lo necesario para jugar al tenis".
Volviendo al tenis, la Negra advirtió "Federer tiene presión de ganar torneos, de cumplir con sponsors, de compromisos con ellos, de tener que triunfar porque es candidato. Y en alguna medida con Virgi lo vivimos estando cuatro años como número uno del dobles y tratamos de relajarnos, porque no es sólo el tenis, sino un mundo alrededor".
Haciendo referencia a Juan Martín Del Potro: "Es muy probable que pueda llegar a ser número uno del Planeta. Me sorprendió mucho su triunfo en el US Open porque fue con Federer y hace un año atrás Juan estaba llorando por una lesión en Roma. Cambió radicalmente su tenis y ahora se ve otro tenista"
La Copa Davis del año pasado no dejó de ser tema de hablar para la 9º del Ranking Mundial en singles en 2004: "Se notaban dos equipos muy distintos. Mi marido es español y pude vivirla de los dos lados. En uno había una armonía total, súper tranquilos los españoles, con mucha confianza y en el otro había tensión de todo tipo, se notaba tensión en jugadores y en capitanes, en todo el equipo argentino. Se lo criticaba a Juan Martín porque fue a jugar al Masters, pero quien le aseguraba a Delpo que iba a poder disputarlo el año que viene. Yo en su lugar hubiera ido porque es el broche de oro a tu año, es el reconocimiento a los 8 mejores de la temporada. El cambio de la sede, demasiado revuelo y Del Potro llegó y se encontró con ese panorama el lunes y el viernes jugaba, no podés estar tranquilo"
El bronce conseguido para el país en 2004 es su estandarte: "La posibilidad de ganar el bronce en Atenas fue el moño a mi carrera, era lo que me faltaba, lo disfruté muchísimo. Quizás la cuenta pendiente en el dobles fue Wimbledon que no lo ganamos pero llegamos a tres finales. Nuestro juego era de fondo de cancha y en el césped tenés que ser agresivo, por eso no llegamos a ganarlo quizás" Si de sufrimientos se trata, enseguida apela a la memoria emotiva, "el partido con Dementieva en semis de Roland Garros lo sufrí muchísimo. El pensar que podía llegar a la final, que en la otra semi estaban Capriati y Miskina, el poder llegar a ganar un Grand Slam, todo eso pasaba por mi cabeza. Tenía mucha vergüenza, pensaba que me estaba mirando todo el Mundo, sinceramente te descompones de los nervios y realmente llegué a descompensarme".
Paola forma parte del equipo de ESPN Deportes, escribiendo en la página web. Recuerda que su primer informe le costó bastante. "Me puse delante de la computadora y no sabía que poner, y empecé a escribir, se lo mostré a mi marido y me dijo ' no se te entiende nada, hacelo de nuevo'. Y con mucho esfuerzo, equivocándome, trate de ir mejorando y que la gente sepa lo que quería decir".
Cuando habla de Federer se llena de elogios diciendo: "Jamás cambiaría la época que viví porque pude ver al mejor tenista de la historia y al mejor del polvo de ladrillo que es Rafa. Compartir una mesa con Roger de una entrega de premios, saludarlo, cenar en el hotel o cruzármelo es fantástico"
Paola es todo un ejemplo a seguir, que dejó muchas cosas de lado para dedicarse a su pasión, el tenis, que dejó de lado su adolescencia, salidas con amigas, tener que cuidarse en las comidas, viajar y viajar sin poder conocer, concentrarse en cada juego leyendo y escuchando música, porque le daba tranquilidad. Hoy vive una actualidad a puros proyectos, como lo hizo desde chica, siempre marcándose objetivos, que los cumple con creces y que más de una vez nos regaló una gran sonrisa. Suárez, la Negra, una historia digna de ser contada, de una mujer que supo ser perseverante, que luchó contra todo para pisar fuerte y que le movió el piso a más de una.


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