15 de mayo de 2011

Con la Promo 2011, Boca está feliz

Martín Palermo, héroe de la tarde en La Bombonera, en su último superclásico, marcó el segundo gol de Boca. Carrizo tuvo un blooper impensado y clavó el 1-0 en contra. Almeyda y Clemente expulsados en el minuto 93. River complicadísimo con el promedio. Boca sonríe.

El Titán cabecea al gol y clava el segundo para Boca.

Boca 2 - River 0
Análisis del encuentro

El partido no fue para nada bueno. Tuvo pocas llegadas en el primer tiempo, mucha más acción vertical en el segundo, pero no hubo tapadas brillantes de los arqueros, ni jugadas de peligro extremo en las áreas. Por conclusión, contadas con los dedos de una mano. La Bombonera se preparó para recibir a un River alicaído por la última derrota ante All Boys en el Monumental. Mientras que los Xeneizes lograron un buen triunfo ante Argentinos en La Paternal, con un buen envión anímico. Sin embargo, sería el Millonario el que intente jugar más y tener la pelota en los primeros instantes de partido. Con la movilidad de Lamela y la participación de Funes Mori en cada gestación de alguna maniobra, querían abastecer a un Mariano Pavone que se mostraba como definidor de cada asistencia que se pudiera presentar. Poco sucedió en los primeros 20 minutos de juego. Boca proponía el toque y la explotación de las bandas, pero, sin llegar a vulnerar el área contraria.

 Abrazo de gol: Insaurralde intenta contener la locura de Martín. Incontrolable.

Momento clave. Minuto 22, salida de Maidana y entrada de González Pires. Cambio repentino, pero el central ya no podía continuar por una molestia en su tobillo, que lo aquejó y lo mantuvo en cautela durante la semana. Eso, termina siendo muy importante, en el orden defensivo del equipo de Juan José López. Cinco vueltas del reloj de Loustau pasaron para la primera emoción de la tarde en La Boca. Mouche genera un corner impensado, desde tres cuartos, tirando al primer palo de Carrizo la pelota. De ese envío, viene una jugada desafortunada del 1 visitante, una salida sin problemas se transformó en gol porque la bocha golpeó en su pierna, y se metió increíblemente, y lentamente por el medio de su propia valla. Insólito, pero real. Boca se encontraba con un gol tranquilizador en este tipo de partidos tremendos en los que la tensión a veces es incontrolable (ya entenderán mas adelante el por qué).

Riquelme presionando a Carrizo en una de las tantas salidas por abajo de River.

Sin entrar en juego, Riquelme no era eje de las acciones que iniciaban los de Falcioni, y eso se notaba en la resolución por los últimos metros. Faltaba justeza y profundidad. Carrizo casi no había trabajado hasta ese blooper increíble para la tercer bandeja riverplatense. Y para colmo de males, sin poder reponerse del primer cachetazo del clásico, Juan Pablo recibe el segundo tanto tres minutos después. 30 corrían cuando de un centro también (pensar que Boca hasta hace 5 partidos los padecía y ahora parece explotarlos como en los viejos tiempos, que paradoja...), llegó un rebote al medio de la puerta del área. Pelota arriba, salían todos y Palermo habilitado en un costado del territorio del arquero Carrizo, puso de cabeza y por encima de la mirada del guardameta el 2-0. La emoción explotó al grito del Titán en todos los rinconces azules y amarillos. Se siguen tachando los goles en la bandera de la platea xeneize. Otro más para Martin, en este caso, el 234.

Pirueta tremenda de Monzón en el primer gol de Boca. Alegría total.

Boca bancó la ventaja conseguida en el cuarto de hora que quedaba y se fue al descanso con la tranquilidad de no haberse vuelto loco defensivamente, y con la certeza de un amplio margen a favor. River era un mar de dudas para poder derribar la valla de Lucchetti. Es cierto que en el trámite fue más el Millonario en posesión y aproximaciones, pero Boca golpeó las puertas del gol, y las pelotas entraron. También se debe decir que en esos primeros 45 minutos, hubo al menos dos penales en pelotas quietas en el área de Boca a favor del visitante. Dos agarrones claros de Caruzzo, en primer término a Maidana, y en segunda ocasión a su reemplazante, González Pires. Torpezas del ex Bicho que no vió Loustau ni el asistente.

De lo mejorcito de River. Erik no se escondió nunca y
 trató de jugar siempre por abajo. Clemente, la contracara.

La etapa final tendría a un River decidido a buscar el arco de Cristian David Lucchetti en los primeros 10 de juego. Fue todo lo que hizo La Banda. Un par de llegadas, un cabezaso de Lamela por arriba, un par de tiros de Pavone interceptados por la defensa y enviados al corner. Pero la más clara, fue una muy buena maniobra de Mariano, que se sacó a Caruzzo de encima y definió con la salida del Laucha al segundo palo. Casi sobre la raya final, Monzón la revoleó y salvó a Boca. Después de esa arremetida del Millonario, el partido se puso más vertical y hubo ida y vuelta. Con Riquelme ahora sí haciéndose mas amigo del balón, cambiando de frente, aguantándola, generando faltas y espacios para sus compañeros. La velocidad de Chávez y de Mouche proponían un par de llegadas del local. Primero una media vuelta de Pablo en el área chica muy solo, pensó que estaba marcado, y definió apurado, afuera. Un cabezaso de Matías Caruzzo por arriba, bastante lejos, y alguna que otra mas, fue todo lo de Boca, que lo controló con el resultado puesto, y generó la quinta amarilla de Almeyda (acuérdense de este dato), por una corrida bárbara de Mouche. 

Los último minutos ya serían para las ovaciones. En primer lugar salida de Martín, emocionado, dejándole la cinta de capitán a Riquelme con un abrazo sentido (cuánto vale eso para el hincha), reemplazado por Viatri. Segundos después, la retirada de Román, de buen segundo tiempo, por el ingreso de Tito Noir. Ambos ídolos e íconos Xeneizes fueron aplaudidos hasta el enrojecimiento de las manos de los hinchas. Ya todo era una fiesta para Boca. Ya todo era desazón para River. Tal vez uno de los peores clásicos jugados en los últimos años. Y a pesar de la voluntad de Lamela por querer llevar a River por otro camino, no hubo compañía para él ni sociedad que valga con la entrada de Lanzini. 

La burla que se hizo eco de todos en La Bombonera.

El elenco de Falcioni lo ganó por ser oportunista, por generarse una acción de peligro y por una manito de Carrizo. River en tanto, tuvo ráfagas pequeñas de un equipo que intentó ser protagonista, pero que se quedó con las ganas ante el temple de Somoza, lo incansable que es Chávez, la habilidad de Mouche, la tranquilidad de Lucchetti, la sapiencia de Román y lo tremendo que es Palermo. 

Boca está de juerga. "Un polvo bárbaro" dijo JC Falcioni al final. Mirá si hay tensiones en el clásico. Faltando 30 segundos para que se diera el pitazo final y dos hombres que no supieron manejar sus sentimientos, terminaron afuera. Almeyda, yendose de la cancha besándose la casaca millonaria de cara al grueso de la gente de Boca, sacándose de encima a los policias (estaban obligados a protegerlo de cualquier agresión y mas ante tamaña provocación innecesaria, sabemos lo que el Pelado quiere a River, pero, se le fueron las pulsaciones al demonio). Y Clemente Rodríguez, un tipo que va ganando no debe engancharse en los diálogos/provocaciones/gestos del que pierde. Por eso Loustau cortó por lo sano y los dos afuera.

Boca ganó, deja al borde de la promoción a su eterno rival, cumplió en su casa (había ganado una sola vez -Estudiantes- en todo el torneo), Palermo se fue llorando (ya lo que hizo este tipo en el fútbol argentino no tiene nombre), extrañando estos clásicos que ya no va a vivir más. Lamelancolía de Palermo, un capítulo mas en su película, una alegría más para la gente.
  FICHA DEL PARTIDO

Boca (2)
Lucchetti 6; Clemente Rodríguez 4, Caruzzo 5, Insaurralde 5, Monzón 5; Chávez 6, Somoza 6, Colazo 5; Riquelme 6; Mouche 8, Palermo 7. DT: Julio César Falcioni

Amonestados: Insaurralde, Somoza, Riquelme y Caruzzo
Expulsados: Clemente Rodríguez
Cambios: Viatri por Palermo, Erviti por Mouche, Noir por Riquelme.

River (0)
Carrizo 3; Maidana 5, Ferrero 5, Román 4; Ferrari 4, Acevedo 5, Almeyda 5, Pereyra 4;
Lamela 6,5; Funes Mori 5, Pavone 5. DT: Juan José López

Amonestados: Almeyda
Expulsados: Almeyda
Cambios: González Pirez (5) por Maidana, Lanzini (5) por Acevedo.

DATOS DEL PARTIDO

Arbitro: Patricio Loustau (5): Echó bien a los dos jugadores sobre el final, pero obvio varias infracciones claras que merecían amarillas para ambos equipos y también dos penales claros que no les cobró a River.

Estadio: Alberto J. Armando (Boca Juniors)

Público: 50.000

Por Leandro Scaviolo

13 de mayo de 2011

Fútbol "politizado" ¿para todos?

Jamás imaginé tener que escribir estas líneas, tratando de analizar la actualidad del fútbol vinculado al método de transmisión del Torneo Clausura, a través de la pantalla de la Televisión Pública (Canal 7). Como punto de partida, hay que saber que lo que se ve hoy en día en la tele no es lo que se pretende de una emisión futbolística. Que un relator se arremangue y ponga actitud ante un partido de tonalidad aburrida (rodeando lo paupérrimo), no está para nada mal, siempre y cuando no se aleje de la realidad que muestra la imágen. Ahora, cuando ese mismo relator o cualquier otro utiliza un espacio para bajar una línea política que no tiene absolutamente nada que ver con el partido que estamos mirando... pifiamos. Al hincha de All Boys, por poner un ejemplo sobre la mesa, o sobre estos párrafos, ¿qué le puede importar lo que "decía Evita" cuando su equipo está luchando por la permanencia? Inentendible. Digno de la mediocridad de algunas transmisiones.

Ahora, eso no es todo. En este nuevo y "democrático" (no sé cuál de los dos es más monopólico) FÚTBOL PARA TODOS, no sólo hay que soportar la bocina amigable del camioncito que sobrepasa la parte superior de la pantalla cada 300 segundos (5 minutos, a veces corremos con suerte y son 10), para mostrar una pauta publicitaria con el principal sponsor que tiene este certámen, no hace mas que enojar a cualquiera... con un típico "otra vez ese camión". Inentendible.

"LA GRÁFICA PASÓ A SER DE ALGO IMPOSIBLE DE LEER A ALGO DIGNO Y LEGIBLE, LO QUE NO IMPLICA QUE NO ESTORBE LA VISIÓN"

Y si a todo eso, a los mensajes peronistas enlazados a una transmisión deportiva, mas el camioncito, le podemos sumar lo que pasó de ser una pésima gráfica visual de datos estadísticos en su inicio, a ser una idea simple y al menos legible para el televidente, lo que no quiere decir que no estorbe por momentos. Algo se mejoró. Hasta en el negativo de AFA se mejoró. Todo un mérito.

Pero, todavía falta, ¿o se pensaron que ya terminaba esta historieta?. "Para no ser menos", introducen en cuánto espacio tienen posible, una pauta publicitaria ultra oficial con las obras hechas, las construcciones, los planes educativos, en fin. No está mal que eso se muestre, al contrario, muchas veces los argentinos renegamos con decir "¿adonde va la plata que aportamos, adonde están esas obras que prometieron?" Bueno, es importante que se le de a la gente un panorama real de lo que se está haciendo, pero no es necesario en el momento del partido, aunque, poniéndome en un lugar oficialista, la mayor cantidad de televidentes que tiene la TV Pública, se concentra en estos partidos. Entonces, le terminamos dejando pasar este punto.
"EL FÚTBOL SE TRANSFORMÓ EN UN ARGUMENTO POLÍTICO PARA LLEGAR AL CORAZÓN DE LA GENTE"

Para cerrar, equipos periodísticos. Tal vez esté moral y éticamente mal que uno siendo periodista hable del resto con cierta rispidez y desencanto. Sin embargo, me veo en la obligación de abrirles los ojos a quién quiera abrirlos conmigo. Un tipo que se confunde jugadores reiterativamente, en un mismo partido y en infinidad de ocasiones, no merece estar sentado en ese "trono de privilegio" y mucho menos ser productor/director periodístico de la misma cobertura del partido o del Fútbol para Todos en sí. Una total falta a la moral y al profesionalismo. Hay tanta gente capaz para desempeñar ese puesto. ¿Con qué necesidad se le roba el lugar a alguien que puede hacerlo inmensamente mejor? Pasó tu cuarto de hora, diría Fito, ya es tiempo de aire puro y relatos coherentes. Ni hablar de lo que pasa con algunos comentaristas, que caen en lugares comunes, o al quedarse sin recursos lingüísticos, apelan a un insulso e inexplicable "mirá, mirá". ¿Acaso para que enciendo el televisor? ¡Para mirar mi querido! Además de las frases hechas por demás recicladas, escasea la capacidad de análisis profundo en cada cotejo, sólo algunas excepciones puede mantener el lugar que hoy poseen. No es sencillo bancarse 90 minutos con estas irregularidades. Y mucho menos si sos opositor.
"DEBEN DEJARLE EL LUGAR A OTROS RELATORES. HAY TANTA GENTE QUE LO PUEDE HACER MUCHO MEJOR. ES UNA FALTA DE MORAL Y PROFESIONALISMO"
El fútbol se transformó en un argumento político para llegar al corazón de la gente. Para domarla de alguna manera, para servirle en bandeja algo que debería haber sido nuestro desde hace años, eso está claro. Pero, sin duda alguna, TyC y sus transmisiones eran realmente de calidad. Con equipos de trabajo interesantes de escuchar, con habilidad para llevar adelante los 90 minutos. Y que me perdone el que lea esto, pero yo no escuchaba a estos relatores hablar de política, si es así disculpen, me distraía con la calidad de la transmisión que estaban dando a la gente. Es cierto, había que pagar, algo realmente injusto para cualquiera. Pero valía la pena.

Hoy ver los 900 minutos del Fútbol para Todos realmente es un milagro para cualquiera. Si uno quiere eliminar tensiones viendo a su equipo, con estos partidos y de esta manera transmitidos no hace mas que complicarse la vida. Ni hablar si el equipo pierde.

Los negociados sucios de la política hablan de una realidad en la que el fútbol se ve mucho mas que antes en todo el país. Aunque algunos/muchos siguen renegando por no poder disfrutarlo. A veces pienso seriamente en que al Superclásico hay que verlo en mute, porque ya sería el colmo tener que escuchar errores en el partido más importante de la temporada en nuestro torneo doméstico. Nunca me voy a olvidar el famoso: DESDE EL CIELO, DESDE EL AGUA, DESDE LA TIERRA, del Fútbol para Todos. Poco serio, y lamentablemente es lo que hay.

1 de mayo de 2011

Juan Martín Del Polvo

¿Quién dijo que a Delpo le es más duro jugar en canchas lentas? 22 meses después de su último torneo en arcilla, conquistó el ATP 250 de Estoril, nada más y nada menos que ante Fernando Verdasco, número 2 del torneo. La Torre de Tandil queda preclasificado para Roland Garros. Un crack está de vuelta.


Pasó mas de un año y diez meses para que Juan Martín volviera a pisar el polvo de ladrillo de cualquier torneo del Mundo. Con un 2010 que lo mantuvo "parado" por lesión, el argentino retomó los certámenes en superficie lenta. La sede del regreso, Estoril, en Portugal. Cedió un sólo set ante el brasilero Souza en primera rueda. Se sacó de encima a Alejandro Falla, despachó con certeza a Soderling, pasó a un entonado Pablo Cuevas en semifinales, y en la definición, se veía las caras con uno de los mejores exponentes de arcilla, Verdasco. Un partido duro por donde se lo mire.


Tanto el tandilense como el español arrancaron con sendas rupturas del servicio ajeno, dejando el marcador 2-1 para Delpo, con la posibilidad de ampliar con el saque propio a un 3-1 aliviador en el arranque del match. Y así lo trabajó Juan Martín, que salvo ese quiebre inicial, no volvió a ofertar chances hasta el final del encuentro. Verdasco tuvo puntos tremendos con su golpe mas importante, la derecha (es zurdo) pero así como conectó grandes puntos tras un desgaste importante para lograrlos, cometió una buena cantidad de yerros que le impidieron tener un tenis fluido y batallador, al menos en lo que al marcador respecta. Porque con la solidez del servicio, Del Potro se acomodó rápidamente con un 6-2 en su haber, basándose en acortar los puntos, ser preciso con la ejecución del saque, lastimar con la derecha y volear cuando fuese necesario. En tanto, Fernando se vio con los circuitos de su tenis desconectados, como una bomba que fue fácil de desactivar para el argentino, sin permitirle ser un parámetro válido para su nivel tenístico que viene en alza y con una constancia fantástica.

Para algún detractor del argentino. Hoy Delpo dio claras muestras de la madurez que atraviesa en lo físico, en lo técnico y en lo mental. Con el equipo que lo acompaña, comandado por Franco Davin (primer finalista argentino en este torneo en la inauguración del mismo, en 1990), hacen que hoy el tandilense esté en impecables condiciones para afrontar la seguidilla de canchas lentas, tras un parate determinado por él, para arribar a estos torneos de la mejor manera posible.

En el segundo parcial, se repitió la temática. Delpo aprovechando al máximo su primer servicio (73% en todo el match), siendo punzante con su derecha, y capitalizando cada inestabilidad ofrecida por Verdasco. El madrileño no tuvo opciones de quiebre a favor y sí le dio a Juan 2 posibilidades que aprovechó al 100%. Tomando otra vez distancia en el encuentro, algunas gotas empezaron a caer en Estoril, pero no pasó a mayores. Igualmente, Del Potro apretó el acelerador, no quería mas desgaste físico, le había costado con Soderling los puntos largos, lo lógico ante tamaña ausencia en estas pistas. Pero, así y todo, con el pedal apretado a fondo por el argentino, el español tuvo una opción de ruptura que no efectivizó en el servicio para campeonato de La Torre, que revirtió el asunto y conquistó un nuevo titulo, firmando el parcial en un 6-2 claro y contundente.

Es un nuevo trofeo para Juan Martín que le hizo morder el polvo a Verdasco en 1:15 horas de juego. Sabiendo todo lo que viene, este es un inicio soñado para el hombre que es pupilo de Davin, que le habrá inculcado que este torneo es tierra de argentinos (ganaron 5 en los últimos 9 años), que se podía empezar con el pié derecho, y él lo ejecutó a la perfección. Sumó su noveno título y entra como preclasificado a lo que será la máxima cita en esta superficie, Roland Garros. Tiene todo para sumar Delpo, porque en el 2010 no jugó nada por estos meses, y eso alimenta la ilusión de un año prometedor.

22 años para un Torre que sigue creciendo y que a partir de mañana será el 29º del Planeta Tenis. Viva Juan Martín. Viva su vuelta. Viva el Polvo que lo hace renacer. En fin, que viva Juan Martín del Polvo. 

15 de febrero de 2011

TRISTEZA NÀO TEM FIN

A los 34 años y por una enfermedad llamada HIPOTIROIDISMO, el crack de la selección brasilera y de tantos equipos dice adiós entre lágrimas a su carrera como jugador profesional del "jogo bonito". Lo anunció en una conferencia de prensa en el que era su actual club, el Corinthians brasileño, al que agradeció y pidió disculpas por fracasar en la Copa Libertadores de este año. La 9 está de negro por estos días.

De pebete con la del Cruzeiro. Ya de arranque demostraría todo el potencial.
"Esto es como mi primera muerte" Así lo definió el talentoso jugador que ha dado las tierras cariocas. Dueño de una definición notable, de goles alucinantes y de un record difícil de romper: goleador histórico de los mundiales con la loca cifra de 15 tantos ( 8 en Corea-Japón 2002, 4 en Francia 1998 y 3 en Alemania 2006).

"Le pido disculpas a la gente del club por el fracaso en el proyecto Copa Libertadores" El Timao (apodo del Corinthians) sufrió una abrupta caída en la fase de repechaje para ingresar a la zona de grupos con Ronaldo y Roberto Carlos en cancha. Los brasileros perdieron ante Deportes Tolima de Colombia por un 2-0 en el global.


 
"Sufro de HIPOTIROIDISMO. Una enfermedad que arrastro hace 4 años desde que estaba en el Milan (2007) y para poder tratarla necesitaría consumir hormonas, lo cual en el fútbol esta castigado con un dopping positivo... La gente que se mufó de mi peso no le guardo rencor. Ahora ya saben el por qué de mi obesidad" El crack fue sumamente sutil y con pesar manifestó su fastidio por las críticas ante su exceso en la balanza. Algo de lo que deberían aprender muchos y no soltar la primera frase que invade sus cabezas (que la sigan chupando..., por ejemplo).

"Le agradezco al presidente del Corinthians. Estar aquí fue maravilloso. Esta hinchada es la más linda y apasionada que he visto. Seguiré ligado al club según lo disponga el presidente" La bestia de las áreas no se quiere separar del fútbol que tanto le ha dado a él como a los que lo pudimos disfrutar en cancha. Es por eso que precisa, necesita, seguir enlazado al futuro de un Corinthians que de cualquier modo lo prefiere cerca.
Estas fueron algunas de las frases mas importantes que dio, entre lágrimas, Ronaldo Luis Nazário de Lima, más conocido por la primera parte de su largo nombre. Es una enorme pérdida para el fútbol entero. Más allá de que hoy en día el ojo se centra en el ámbito europeo, uno quería y quiere seguir viendo a Ronaldo en el país que sea vistiendo la indumentaria que sea (en este caso la del Timâo). Brasil ha tenido en su poder durante 4 mundiales, desde el 94 de Estados Unidos hasta el de Alemania de hace ya 5 años, a un extraordinario jugador, dentro y fuera del área. Un hombre letal en la red, difícil de marcar y contener, por su potencia física, por su viveza carioca, por su talento en los pies.

Autor intelectual muchas veces y material de 420 tantos (contando los de Selección brasileña, mayor y sub-23 y todos los clubes por donde piso terreno de juego), en una cifra absoluta de 616 matchs disputados, hablan por sí solos de la contundencia, frialdad y astucia para definir cada jugada entre los tres postes. Desde su debut, allá por 1993 con la camiseta del Cruzeiro de Brasil hasta su retiro en el mismo país que lo vio nacer, pero con la casaca blanca del Corinthians, Ronaldo no paró de ganar títulos. Sino repasemos juntos los laureles que hacen que este adiós para Brasil y para el Mundo sean una pérdida irreparable:

Antes de empezar con los logros, creo que este es el más monstruoso de su larga carrera: MARCÓ 44 GOLES EN ¡44! PARTIDOS CON EL CRUZEIRO, cuando tenía solamente ¡17 años de edad!, ya pintaba crack por donde se lo mirara.
Campeón de los Mundiales 1994 y 2002, subcampeón del Mundial Francia 98.

Balón de Oro en tres ocasiones: 1997, Mundial del 98 y 2002.

En 2009 fue galardonado como mejor jugador de la década 2000-09 por goal.com internacional

10 títulos nacionales: 2 con Cruzeiro, 1 con PSV de Holanda, 2 con el Barcelona, 3 con el Real Madrid y 2 con el Timâo. Se destacan las dos Supercopas obtenidas tanto con el Merengue como con el Barsa.

11 títulos internacionales: 5 con Brasil, 1 con Barcelona e Inter de Milán, 2 con el Madrid y 2 más con el AC Milan. Se destacan la UEFA con Inter y la Copa Intercontinental 2002 con el Madrid, más el Mundial de Clubes con Milan (2007)


 Entre medio, se escapa una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Y lo dicho en el inicio, dueño de un record que sólo le puede arrebatar hoy en día, aunque es difícil que juegue en 2014 con 36 años cumplidos, el alemán Miroslav Klose. Ya que Ronnie tiene 15 tantos anotados en Mundiales y es record. El europeo se asoma segundo con 14 y con la posibilidad de jugar un Campeonato del Mundo mas. El brasilero superó a Gerd Müller, coterráneo de Klose, quién también tenía 14 goles anotados y a Just Fontaine, el francés que había conseguido 13 en total, con la diferencia de haberlos hecho a todos en el Mundial de Suecia 1958.


Ronaldo nos ha dejado el legado del buen goleador. Pasando por los mejores clubes que tiene hoy el Planeta ha sabido ganarse el afecto de todo tipo de aficiones, europeas y brasileras. Ha llevado a Brasil a lo más alto del fútbol mundial. "He dado lo máximo de mí" dijo también en la conferencia. Nadie lo puede dudar. La 9 está triste, ha perdido a alguien que calzaba justo a la medida, a la medida de los grandes del futbol, a la medida de un goleador. Artilleros hay pocos, Ronaldo se va por una enfermedad que no le permite estar entero para afrontar desafíos deportivos. Una gran pena que invade al área, una gran desolación para el corazón del arco y ni hablar para el alma de la pelota. --

23 de enero de 2011

"Palermo Colazal"

En el primer derby argentino por la Copa 2011 en Mar del Plata, Boca derrotó con claridad a un desdibujado River por 2-0, con la frescura de Nicolás Colazo para el primer tanto y la cabeza letal de Martín Palermo para el segundo.

Palermo mima a Nico Colazo, autor del primero.
Hace una temporada entera (por no decir más tiempo) que no se veía un Boca como este que anoche se llevó por delante a River. Ni siquiera me animo a compararlo con aquel que ganó el último laurel en 2008 tras derrotar en el triangular final a Tigre y San Lorenzo. Si, se sabe que es verano, se sabe que es pretemporada en Argentina y también hay que ser conscientes de que son "amistosos" que preparan y ponen a punto a los equipos. Pero este conjunto que tiene hoy en las riendas a Julio César Falcioni, ha mostrado solvencia y caracter, sacrificio colectivo e individual ante cada pelota perdida o dividida. Hacía rato que esto no pasaba en uno de los clubes más importantes de América y del Planeta.

Un arranque prometedor para River a pura presión y con las línes bien juntas parecían querer lavar de una vez por todas en Mar del Plata, la cara de un nuevo equipo (sin Ortega) que contaba con el doble enlace de dos chicos de la cantera, un "La-La" compuesto por Lamela y Lanzini. Arriba, Mariano Pavone, ex Betis, para tratar de inquietar a un línea de 4 bien conformada por el Xeneize. Boca enseguida se acomodó en el terreno, con un gran despliegue colectivo (todos corren, todos aprietan, todos colaboran), supo al instante cómo encontrar los espacios que River ofrecía.
Palermo fue letal en el trámite del encuentro. El Titán fue claramente la Estrella de Mar que tuvo este primer superclásico del año. Martín se vistió de asistidor en el primer gol cediéndole el balón, de forma poco egoísta, a Nico Colazo, un chico que promete quedarse con el andarivel zurdo si se lo permite el DT. Toda una gran maniobra de izquierda a derecha y viceversa para un gran cierre del pibe con una certera definición al segundo palo de Juan Pablo Carrizo. Luego, el Loco volvería a ser protagonista de la noche. Gran centro de Clemente Rodríguez para un notable cabezaso que desvió la trayectoria del balón y le dio destino de red. 2-0 Boca en el primer tiempo. El "José María Minella" deliró con las jugadas en las que participó Palermo. Ante la ausencia de Riquelme, que se guarda para el inicio del Torneo Clausura, la magia la aportó el goleador de la historia del club (230 goles, una Locura).
El Millonario se vio avergonzado, ante la falta de respuestas colectivas para torcer un destino con final infeliz en la Ciudad Feliz. Juan José López no tuvo entre sus hombres a Diego Buonanotte ni a su única incorporación, Fabián Bordagaray, (a Boca también le faltó Sebastián Battaglia, además de la ausencia de Román) asi y todo el Negro López puso a sus mejores hombres en el campo de juego y pareció pesarles el primer encuentro del año. Nunca encontró juego asociado, a excepción de algunos enlaces entre los dos chicos que se ocuparon de la creación, Manuel Lanzini y Erik Lamela. El primero estrelló un tiro en el travesaño en el primer tiempo, y en el complemento, le tapó Javier García un zurdazo, tras centro atrás de Roberto Pereyra. El segundo, fue el encargado de ejecutar todas las pelotas quietas, y en una de ellas obligó al joven arquero de Boca a tapar un remate durísimo al medio, pero que el pibe respondió con los dos puños hacia adelante para evitar el gol. El 1 Xeneize tuvo una noche tremenda salvando a Boca en los momentos en que River probaba desde cualquier lugar porque no encontraba demasiados huecos para llegar tocando. Tal es así que Matías Almeyda fue uno de los que más remato a los tres palos y se llevó siempre la presencia del hombre de los guantes boquense.
Boca supo aguantar el partido desde todo punto de vista. Manejó los tiempos, sufrió algo en el final, pero como suelen ser los elencos de Julio Falcioni, el equipo lo va armando desde atrás hacia adelante, y allí, entre los tres hierros, estaba Javier García, que no quiere perder su lugar. Boca fue seguro en el traslado del balón, siempre buscó no rifar la pelota, salir jugando, aunque sobre los últimos minutos no dudó en revolearla cuando el cansancio se hizo sentir. Un mediocampo ordenado y prolijo, una defensa sólida y con oficio, dos delanteros que complicaron mucho con el aguante del balón para el arribo del resto al ataque. Falcioni lo planificó bien de principio a fin, puso nombre a cada puesto y todos cumplieron con el cometido. Somoza y Rivero debutaron en el medio y no desentonaron mordiéndoles los talones a las camisetas rojiblancas. Boca tuvo un estreno con sus mejores guerreros óptimo para el futuro. River perdió los dos encuentros de verano que jugó, le resta disputar ante Estudiantes el duelo por el Triangular y luego vendrá la revancha ante el Xeneize, esta vez con sede en Mendoza, el día 2 de febrero en el mismo horario que anoche (22.15 de la Argentina). El Millonario sintió la presión de Boca, no supo como refutar una Mentalidad Ganadora, con una cabeza certera, letal, decisiva, como la que tiene Martín Palermo sobre sus hombros. 37 años, toda una leyenda del fútbol argentino que posee la capacidad de resolver todo lo que puede tardar con los pies en un santiamén con su "testa", la que lo hace pensar cada jugada y ejecutarla como tremendo goleador de raza. Por ese camino inicia Boca el año, refrescándose los pies en el Mar y llevando al equipo la frescura de los grandes tiempos.

Boca: Javier García (8); Juan José Calvo (6), Matías Caruzzo (7), Juan Insaurralde (5), Clemente Rodríguez (6); Cristian Chávez (6), Diego Rivero (6), Leandro Somoza (5), Nicolás Colazo (7); Pablo Mouche (7), Martín Palermo (8)DT: Julio César Falcioni.

River: Juan Pablo Carrizo (6); Paulo Ferrari (4), Alexis Ferrero (4), Jonatan Maidana (4), Adalberto Román (4); Josepmir Ballón (5), Matías Almeyda (5), Roberto Pereyra (6); Manuel Lanzini (6), Erik Lamela (7); Mariano Pavone (5). DT: Juan José López.