7 de julio de 2010

¡Gracias Charrúas!

Uruguay dejó el alma el cuerpo y la sangre ante los holandeses, pero ni siquiera le alcanzó. Con una ráfaga de tantos, la Naranja lo liquidó. Pero la Celeste sobre el final descontó y arrinconó contra las cuerdas al equipo europeo. Digna forma de quedarse fuera de la final para este equipo que se desvivió por llegar. Sin embargo, el arco no estuvo de su lado.

Uruguay 2 - Holanda 3
Estadio Cape Town, Ciudad del Cabo
Árbitro: Irmatov (UZB) Malo.
Goles: Van Bronckhorst, Forlán, Sneijder, Robben, Pereira.



Al borde del nocaut. Ambos. Holanda casi le da el golpe del final en contragolpes sin resolución efectiva, más una defensa y arquero uruguayos que dejaban el alma y algo más en cada pelota. Uruguay casi consigue el milagro y sin dudas hubiese sido una trompada de "Mohammad Alí", como dijo Diego hace solo unos días. En ese nerviosismo se vivió, se sufrió y se disfrutó de este enorme partido, que fue de menor a mayor.

Uruguay fue el dueño de la pelota durante muchos instantes del juego y de hecho, le había cerrado casi todos los caminos al elenco holandés. Los circuitos estaban cortados en el once europeo y daba la sensación de que ante un esquema tan aguerrido de los uruguayos, solo un gol de otro partido podía cambiar el destino del marcador. Y así fue nomas. Tremendo bombazo desde 35 metros de Van Brockhorst, que Muslera apenas roza, pega en el ángulo e ingresa,  para abrir la cuenta estableciendo un injusto 1 a 0 que no era acorde al desarrollo. Uruguay buscó en los minutos que restaban en esa primera parte, atacar con más gente que al principio, donde fue más cauteloso y cuidó muchísimo las marcas y los movimientos de los Naranjas. Tenía zonas vulnerables el conjunto dirigido por Van Marjwick, y Uruguay debía aprovecharlas en ese momento de búsqueda. Forlán decidió patear al arco, y el mejor pateador del torneo no tuvo compasión. Gran remate pero muy al medio. De todas formas Stekelemburg tuvo una flojísima respuesta y apenas llegó a tocarla con uno de sus guantes, y se le termina metiéndose. El empate tan ansiado y muy merecido para los uruguayos que se iban al descanso con la tranquilidad de una enorme tarea en el medio y en el fondo, bloqueando conexiones ofensivas y saliendo rápido al contraataque.


Holanda era una mezcla de impresiciones, nervios, falta de ideas y confusión a la hora de tratar de romper con esa red oriental. En el segundo período, la cosa no iba a hacer muy distinta. Un Uruguay que aseguró su decisión de ir a buscar el partido, de no retroceder por un empate y seguir con la perseverancia que lo haga abrazarse nuevamente por un gol que le de la victoria. Daba toda la sensación de que los uruguayos estaban mucho mejor. Y así lo era. Pero, los holandeses parecen salir de la nada con algo inesperado. Sneijder casi que le roba una pelota a Kuyt que le iba a los pies por el vértice izquierdo del área. Decide rematar colocándola en el segundo palo. Van Persie quiere intervenir (en off-side), pero no la toca. La bocha no llega a sacarla Muslera porque se pega al poste y se mete. Cuánta mala fortuna. Gol de Holanda, ilegítimo pero 2-1 al fin.


Toda la bronca de los uruguayos que estaban haciendo una gran tarea. Gargano se devoraba el mediocampo. Forlán y Cavani eran peligro constante. Godín y Victorino fueron vitales en el fondo. Cáceres a pesar de una tempranera tarjeta amarilla, fue con intensidad a buscar cada pelota por su banda. Y así todo el elenco Charrúa era una gratísima muestra de sacrificio colectivo. 


Pero la gota que rebalzaría el vaso sería el tercer tanto de Holanda. Gran centro para la cabeza de Robben que la clava al lado del palo para el tanto que definía a priori la historia de la semifinal. Pero todavía quedaba tiempo. Entró Abreu y entró Papelito Fernández para que salga Cachabacha extenuado después de 200 minutos en sólo unos pocos días. A los 45, tiro libre de Uruguay que lo juegan a un costado para Maxi Pereira, en una jugada similar a la de Zanetti con los ingleses en el 98, sólo que afuera del área el volante charrúa la clavó con su empeine zurdo en el segundo palo del 1 Stekelembürg. Gol y descuento. Y todavía había tres minutos para la hazaña. No estaba muerto Uruguay. Ya en el saque del medio la regaló Holanda, y los de Tábarez los arrinconaron a los Naranjas durante 5 minutos (terminaron por ser esa cantidad, por una supuesta lesión de un jugador holandés), donde los corazones de Holanda y los de los propios Orientales no tuvieron respiro. Asedio permanente que casi les da un regalo que bien merecido lo tenían, pero que no llegó a tiempo.
 
El uzbeco Irmatov marcó el final del partido. Desolación uruguaya. Locura Naranja. Orgullo en Montevideo, Colonia, Tacuarembó y en todas las ciudades del país hermano. Qué gran muestra de coraje, de HUEVOS, esos que son tan reclamados por muchos, Uruguay los tuvo de sobra. Se revolcó en el césped de Cape Town por esa Jabulani. Cuánta garra Charrúa. Cuánta entrega. Cuánto fútbol. No será el más vistoso, pero el conjunto de Oscar Washington Tábarez, viejo sabio de este juego, estuvo a punto de aguarle la fiesta a una Naranja que viene dulce, porque los resultados y el oportunismo le juegan a favor. La Celeste debe ir por el tercer puesto con la convicción y las ganas. Se levantó de tantos problemas y bajas, que no debe rendirse ahora. todavía queda un round para este Rocky Balboa del Mundial, que parece caído, pero que quiere meter el nocaut para honrar aún mas a toda Sudamerica.

PODIO DEL PARTIDO:
Gargano URU
Robben HOL
Forlán URU

3 de julio de 2010

El último Klose la puerta

Alemania fue vertical a la hora de atacar. Un gol tempranero descolocó al equipo de Maradona y la diferencia se hizo pesada. Los contragolpes en el segundo tiempo, en el mejor momento de la Albiceleste, terminaron por cerrar la puerta de un sueño que se vuelve a derrumbar. Los alemanes esperan por España o Paraguay. Los argentinos hacen el duelo futbolístico.

4º DE FINAL
Argentina 0 - Alemania 4
Estadio Green Point, Ciudad del Cabo
Árbitro: Irmatov (UZB) Malo.
Goles: Müller 2´PT, Klose 22´ST, Friedrich 28´ST y Klose 43´ST.

Carlitos, de lo mejor del Mundial, sin consuelo...

Maradona puso su voto de confianza en el mismo equipo que venció con lo que pudo a México. Decisión acertada. Porque les da el voto de confianza. Es cierto que ni Di María, ni Demichelis venían jugando bien, pero el envión anímico los arrastraba a que Maradona los siga teniendo en cancha. De hecho, Micho fue de lo mejor de la defensa aún con el equipo jugado, con dos cruces notables fuera del área.

Müller anticipa a Nico Otamendi, le gana de mano a un acomodado
Romero para atrapar la pelota y a cobrar...

Un gol que despabiló el marcador en el minuto 2. Para el que recién se acomodaba para ver el match, un baldazo de cubitos de hielo. Cabezaso a puro anticipo de Müller. Gol y a cobrar. Argentina fue mejorando con el correr del cronometro del uzbeco Irmatov, aunque los alemanes patearon más en ese primer período, donde tuvieron sendas chances de abultar el tanteador.

El sacrificio de un Tevez corredor de toda la cancha, el de Messi buscando hacerse amigo de la pelota, casi desde tres cuartos de cancha propia, era todo un indicio. Lio debía llevar la pelota un mínimo de 30 metros y recién allí pensar en la jugada de peligro que se podía generar. En el medio de esos dos lapsos: Schweinsteiger, de enorme partido. Más un jugador más que siempre se le arrimaba para fastidiarlo, la labor de Messi estaba empañada por un esfuerzo intolerable.



El Pipita activo pero sin tener el mano a mano que a él le conviene. Sólo pateó de media vuelta suave sobre el final de los primeros 45´. Pelota contenida por Neuer sin problemas. El complemento deparaba una búsqueda incesante de Argentina que precisaba del empate para seguir vivo. Otamendi condenado con una amarilla muy temprana, hizo que su tarea por la derecha estuviera al filo tras reiteradas infracciones. Era el partido para varios que estaban afuera: Verón, Clemente y Jonás, por ejemplo. Pero el DT es uno sólo y se la jugó por estos nombres que son tan valorables como los que menciono anteriormente. Sino cada uno haría un seleccionado y haríamos un torneo nacional para ver a quien llevamos a Sudáfrica.

Entraremos en la eterna pregunta ¿Qué sabe Maradona de técnico?: Maradona le aporta a este equipo la carta motivadora más grande que un futbolista puede tener en su vida. En los conocimientos del fútbol nadie mejor que él para expresar lo que este deporte es y cómo se debe jugar. Quizás no tenga la sabiduría del "TRADICIONAL ENTRENADOR Y CABEZA DE GRUPO", en cuanto a conceptos más profundos y visiones de juego que los técnicos son capaces de ver. Como futbolista nadie puede negar lo que fue Diego y esta fuera de discusión. Él buscó la gloria en la Selección tal cual lo hizo adentro de la cancha. Esta vez le fue ajena esa consagración. ¿Tendría que haber jugado Verón, tendría que haber entrado Clemente? ¿Palermo?, ¿Pastore?, ¿Los cambios antes?, ¿Kempes, Housemann o Luque? ¿Burru o Cani? Si, todos somos técnicos, pero el que decide y cambia es Diego Armando.


Volviendo al partido, destacar el planteo de un Joachim Löw por demás astuto: 4-2-3-1. Dos hombres de marca que podían avanzar con criterio y volver loco a Mascherano que ya tenía suficiente con Özil. Di María ocupado en el inicio con Boateng, luego con Lahm. Lo mismo pero en viceversa Maxi rodríguez. Otamendi hostigado por un movedizo Podolski, y el Gringo sufriendo a Müller. Messi, Tevez y el Pipita quedaban al margen de este planteo para poder ayudar a sus compañeros, por más que retrocedieran y se esforzaran, tienen sólo la picardía y no el oficio de la marca, como tampoco lo tienen la Fiera y Ángel, pero así y todo debieron hacerlo.

Argentina tuvo un arranque realmente para ilusionarse. Con muchas llegadas por los costados, con remates de Messi, de Carlitos y de Di María que se prendió en el ataque, parecía un indicio de que algo bueno estaba por llegar. Pero, en el momento cúspide de la selección, llegó el cachetazo anímico. Minuto 22, fue la hora señalada. Gran jugada de Podolski que le da el pase entre medio de Romero y Burdisso a Klose, para que la empuje con el arco a merced. Eso fue un derrumbe futbolístico para la Argentina, sin dudas.

Pastore ingresa para ser ese socio que desde la mitad de la cancha, se la de redonda a Messi. Todavía no se acomodaba Argentina del segundo gol, que ya cayó el tercero. Obra maestra de Schweinsteiger a puro desborde, centro hacia atrás y gol de Friedrich, para ya liquidar el asunto. El Kun ingresó al minuto para rescatar con un gol a un equipo que quería perder de pie, pero Alemania lo fue derrumbando por peso ofensivo, efectividad y por encontrar cada yerro nacional. Un muy buen partido de Klose se terminó con una frutillita que lo deja a un gol del gran Ronaldo (15 en mundiales). Gol del nacido en Polonia, adoptado por los alemanes y que definió este encuentro en un 4-0 enorme para los europeos, dolorosísimo para nuestra selección...

Las caras argentina en las tribunas, en la cancha y de Maradona, lo decían todo. Una desilución grandísima de un sueño que se fue agigantando en cada paso que dio este equipo por el mundial. Llegaba invicto el conjunto de Maradona, con sólo dos goles recibidos. Hoy se ligó el doble y el pasaje de vuelta. .

Gracias muchachos...

Ser DT de afuera es muy simple, pero este equipo tenía material. La macana es que se encontró con un Alemania capaz de liquidar un partido en pocas jugadas, de esperar agazapado y salir con una velocidad tremenda de contragolpe. Argentina murió con la suya, con la de Diego, con la de Mancuso o la de Enrique, pero sin dejarse llevar por nada ni por nadie. merecido ganador el equipo alemán, porque fue más que Argentina en casi todo el partido, (Müller se pierde el match vs. ESP o PAR por 2º amarilla) porque salvo en el ratito de inspiración nacional y desconcentración europea, todo fue de ellos. En México tuvimos el susto. Acá tuvimos el portazo.
El pueblo está dolido, los jugadores rompen en llanto y Maradona se ve invadido por la desilución propia y conjunta. Habrá revancha en 4 años, con muchos de estos integrantes de este plantel tan campeón en lo individual, como lo aspira ser en lo grupal. A esperar cuatro años más. El Mundial sigue y nosotros ya no...

PODIO DEL PARTIDO:
KLOSE (Ale)
SCHWEINSTEIGER (Ale)
MASCHERANO (Arg)

2 de julio de 2010

¡Manos Locas!

Uruguay gracias a varias manos, la de Suárez evitando un gol y las de Muslera tapando en dos ocasiones en los doce pasos, pudo avanzar a las semifinales después de 40 AÑOS. Fue 1-1 en el reglamentario. En el suplementario no hubo ventajas y un penal sobre la hora casi le da el paso a semis a Ghana, pero Gyan falló y el travesaño fue uruguayo. En los penales 4-2 para los charrúas, que generó la emoción enorme después de que el Loco Abreu la "PICARA" en el último penal.

Él y Muslera. El arquero con lo suyo: atajando. Él, definiendo a lo grande.

Quiere dejar atrás los recuerdos del Maracanazo, del Mundial del ´30 y de los JJOO del ´28. No los quiere olvidar, pero sí establecer nuevas leyendas y epopeyas en el siglo XXI. Lo que hoy consiguió el elenco de Oscar Washington Tábarez no lo sentía desde hace 10 mundiales. 40 años. 4 décadas sin estar entre el cuarteto predilecto del Mundial. Entre los mejores. ahí va Uruguay. Sin jugar del todo bien, sin ser efectivo ni mortífero en el ataque. Ahí va...

El obstáculo africano fue más grande de lo que se pudo imaginar. Ghana demostró fortaleza física y mental para atacar en los momentos justos y retroceder cuando fuera necesario. Un primer tiempo que tuvo dos partes. Un conjunto charrúa dominador y generador en el primer cuarto de hora. Con algunas situaciones de peligro para el arco de Kingson. Luego de ese puntapié inicial positivo, los africanos se vinieron a puro toqueteo de pelota, produciendo en la última media hora del primer período, por lo menos cinco chances de romper las redes del Soccer City. Muntari en el minuto de adición clava un zurdazo desde lejos, a contrapierna de Muslera que había dado el paso hacia el segundo palo, y se le mete al 1 uruguayo sin ser una pelota esquinada, pero si ubicada. Le jugó una mala pasada dar ese paso hacia el otro hierro. La intuición falló...

Esta pelota le jugó un duro golpe a Muslera. Luego, la gloria en los penales.

Era justo que los ghaneses se fueran al vestuario con la sonrisa de oreja a oreja. Claro que habían hecho las cosas bien y los rioplatenses no fueron capaces de contenerlos. Hasta entraron en una confusión colectiva, porque los pases eran erráticos. En ese contexto salió Lugano, lesionado en su rodilla.

Kingson también sufrió por la pelota. Se le movió y se fue al segundo palo...

Y Tábarez les abrió un poco los ojos a los jugadores en el descanso. Porque los charrúas salieron con otras Ghanas a la cancha estuvo claro en el complemento la superioridad ejercida por la Celeste. Con un poco más de agresividad y con la pegada de Forlán de tiro libre (la pelota se le movió increíblemente en el aire al arquero), se puso la igualdad en el tanteador. Luego de ese empate, los uruguayos tuvieron más opciones pero sin resolución correcta al final. Una de Suárez y otra de Cachabacha bien claritas, por encima del travesaño. El alargue se veía venir con el correr de los minutos. Ghana espectante...

Lo del suplementario fue poco menos que lo escaso que se vio. Demasiada lucha hubo en los 120´ del partido y el árbitro pocas veces dejó seguir las acciones con la ley de la ventaja. En el minuto 121, el portugués cobra una falta que la vio el sólo. Centro de Ghana contra el área. Cabezaso que queda boyando en el área. Sale mal Muslera. Rematan, Suárez en la línea con su pié. Superado Muslera, otro empujón a la bocha, Suárez rechaza con la mano sobre la raya de gol. Roja y penal sobre la hora del suplementario. Luis, el hombre del Ajax holandés se iba con las lágrimas que no terminaban de mostrar su bronca y tristeza. Pero pensar que si el no hacía esa "picardía", era gol. Gyan vs. Muslera. Asamoah tomó carrera, tenía las semis en sus pies porque el partido terminaba luego del remate. Pateó, Muslera a la izquierda. Travesaño... y afuera. Los nervios de los uruguayos fueron bajando lentamente de las gargantas y el desahogo se hizo presente.

A los penales... La lotería del mundial abría nuevamente sus puertas. En la primera, Paraguay le ganó la pulseada a Japón. En esta suerte de doce pasos, es aún mas impredecible lo que pueda pasar, más que en los 90 minutos tradicionales (en este caso 120...).


TANDA DE PENALES

Uruguay (4): Forlán GOL, Victorino GOL, Scotti GOL, Maxi Pereyra X, Abreu OBRA DE ARTE
Ghana (2): Gyan GOL, Appiah GOL, Mensah X, Adiyiah X.

Uruguay tuvo cuando el fútbol no abundó las manos de Muslera y toda la experiencia de un Loco capaz de cualquier cosa en una tanda de penales tan importante para su país. Abreu la picó sin anestesia ante un Kingson vencido y revolcado a su derecha. Con eso, generó el llanto desconsolado, como un nene, del maestro Tábarez, que se dejó invadir por la inmensa alegría de conseguir algo tan importante para el fútbol de la Celeste. Los hermanos uruguayos están de fiesta, hay que tener en cuenta que frente a Holanda el miércoles no estarán Suárez por la roja directa, Fucile, de muy buen partido, por la segunda amarilla durante el mundial, y por último, ver como evoluciona Lugano que salió en el primer tiempo. Esperemos que mañana la fiesta sudamericana continúe de los pies argentinos y guaraníes, para bailar candombe junto a los Charrúas.
PODIO DEL PARTIDO: Uruguayo
Muslera
Forlán
Abreu

Tristeza nao tem fin

Para sorpresa de todos: Holanda dejó afuera al equipo brasilero tras ganarle por 2 a 1 en los 90 minutos. Un primer tiempo muy bueno del conjunto carioca no alcanzó (faltó efectividad), y en el complemento, todo fue diferente. Un error del gran Julio Cesar le abrió el arco a la Naranja y después Sneijder clavó de cabeza el gol de la victoria. Brasil mostró impotencia y desorden que los dejaron con las manos vacías...

Brasil 1 - Holanda 2
Estadio Cape Town, Porth Elizabeth
Árbitro: Nishimori (JAP) Bueno.
Goles: Robinho 10´PT, Felipe Melo e/c 9´ST, Sneijder 24´ST. 



El fútbol... dinámica de lo impensado. Impensado que Holanda ganase el match, impensado que Brasil haga un primer tiempo de novela y termine derrumbando su 1-0 a favor por un error compartido entre Julio César y Felipe Melo, que termina metiéndola en contra de su arco, peinándola hacia atrás tras el centro de Sneijder de zurda. Impensado que el mismísimo Sneijder se encargue de poner minutos después del empate el segundo gol para los holandeses. Impensado pensar que Brasil se podía quedar afuera. Impensado.

El fútbol tiene un poco de esto. Suerte, oportunismo y efectividad. Holanda fue un flan ante un firme conjunto carioca en todas sus líneas, con el mariscal Lucio a la cabeza. Pero, 45´ tan buenos de Brasil le dieron una simple ventaja de 1-0. Una ventaja que se puede perder por un acierto o por un error propio. De hecho, éste último motivo fue el que le abrió las puertas de las semifinales a Holanda. Una puerta que casi se le va de las manos por no definirlo antes al pleito. Brasil con uno menos, por un pisotón tremendo de Felipe Melo al talentoso Robben, fue otra gota más para la frustración, pero, así y todo, lo fue a buscar con lo que pudo. Y claro, el contragolpe era el arma letal que tenía la Naranja en sus manos, pero no la usó. Cuando lo hizo, resolvió siempre mal en superioridad de jugadores. Y los cariocas no sabían como encarar al arco defendido pro Stekelemburg.


El partido tuvo de todo: fricción, ataque, contragolpes, situaciones de peligro y además duelos entre los jugadores que subieron la temperatura del estadio. El juez nipon lo llevó con tranquilidad al partido sin preocuparse ante los encontronazos y sancionando correctamente en la gran mayoría de sus fallos.  

Con tanta fluidez y confianza habían afrontado el primer periodo los dirigidos por Dunga, que encontraron el primer gol del partido a los 10 minutos con un enorme pase del expulsado Felipe Melo, desde el centro de la cancha recto, para los pies de un Robinho metiendo la diagonal entre los centrales y seguido a la distancia por Robben, que no pudo evitar que el hombre del Santos la agarrara como venía de frente al arco y definiera por debajo de la humanidad del 1 holandés. Cuesta creer que en un mismo partido, se puedan ver dos versiones tan diferentes de un mismo equipo. Con tanta facilidad Brasil encontraba las flaquezas de un conjunto que parecía entregado al dominio brasilero, que lo presionaba, es cierto, pero siempre dejaba huecos aprovechables para Dani Alves o Robinho mismo.


El empate cambió las perspectivas y las maneras de jugar el partido. Holanda creció gracias a Brasil, fue un trabajo en conjunto, de a 22 jugadores. El 1-1 lo dejó en las ruinas a Brasil que no se pudo perdonar a sí mismo el yerro causado. Difícil recuperarse, y le costó el partido. Sabias palabras dicen: "UN ERROR EN UN MUNDIAL, TE DA EL PASAJE DE VUELTA", ese fue el caso de Brasil, que jugando quizás el mejor fútbol de la Copa del Mundo en esos 45´iniciales se va sin pena ni gloria de Sudáfrica, por segunda vez consecutiva desde 1990 fuera de las semifinales del Campeonato Mundial (ITA ´90 Semi, EEUU ´94 campeón, FRA ´98 finalista, KOR-JAP ´02 campeón y ALE ´06 4º de final).
Ni los super-campeones de varias ligas salvaron el presente de este equipo que pintaba para campeón. Con un arquero majestuoso, una defensa sólida, con lo que eso significa en Brasil, un mediocampo combativo y veloz, y una delantera por demás peligrosa cuando la pelota les cae redonda. Un equipo armado para quedar en la historia, pero la página se la borró Holanda, con oportunismo, con paciencia y hasta con poca picardía para definirlo. Al fin y al cabo, los holandeses fueron conscientes de sus limitaciones colectivas, no arriesgaron de más, se llevaron el pasaje a fuerza de presión y efectividad en la red. Eso poquito ante el SCRATCH alcanzó y sobró... Creer o reventar.

Podio del partido:
Sneijder HOL
Robinho BRA
Stekelemburg HOL

1 de julio de 2010

Síndrome Messi

La imágen de decenas de publicidades, la cara visible del Barcelona, el hombre que usa la 10 que heredó de Diego y de Ortega, entre otros. Ese es Lionel Messi, que con sólo 23 años se da el lujo de estar en el segundo Mundial con la Selección Argentina, pero con distintos factores externos y con un presente mucho más generoso para con él.



El crack rosarino nacido futbolísticamente en el club catalán, es el eje del juego de este equipo de Maradona que atraviesa una fase clave, los cuartos de final. En ese camino a superar está Alemania y sin dudas Messi es el que contagia, el que transmite dentro de la cancha el juego que quiere Diego y que él mismo elige.

Fue el que se quedó tirado, como aquél nene que era (19 años), cuando no pudo entrar contra los alemanes en el 2006. Los penales estuvieron del lado de Lehman y Messi fuera de la cancha. La Pulga fue el epicentro de las críticas en aquellas eliminatorias por no mostrar en el seleccionado todo lo bien que hacía su labor en Barcelona. Lionel está claro, les va tapando la boca de a poco a muchos, en los cuales me incluyo, pero en el mejor sentido de la frase. Era muy fácil caerle al "talentoso" antes que a los demás. Los resultados no se daban, había que "hacer cuentas" y era increíble que el hombre del momento no nos rescatara de esa situación. Pero no por querer que no juegue así Lionel, al contrario, por desear desde
lo más profundo que el mejor jugador del Planeta lo podamos disfrutar con la camiseta Albiceleste. Da tanto orgullo ver que cada vez que agarra la pelota entre sus pies, puede salir con cualquier cosa. Y te emocionás, y me emociono al verlo jugar cada día un poquito más en el equipo argentino. De menor a mayor, paso a paso, Lionel cumple con su cometido, y nos llena los ojos de fútbol.

Está claro que para que Lio le saque lustre al césped de cada estadio sudafricano necesita de un socio en el mediocampo. Una persona que le haga simple la tarea, que lo deje mirar solo hacia adelante, que reciba la pelota redonda y pueda encarar con comodidad. Messi se fastidia y hace su labor duplicada si tiene que bajar demasiado en busca del balón. Una cosa es bajar para mostrarse como opción de pase, y otra muy diferente es tener que ir a buscar la pelota al rival o aun compañero que no sabe que hacer con ella. El oficio de socios lo tienen pocos: Di María, es uno de los que más se esperaba y que poco pudo hacer en la versión de atacante. No se pudo unir ni enlazar con el 10 para desequilibrar de lo lindo como en alguna oportunidad lo han hecho. Lo bueno es que sabemos que eso puede ocurrir y seria bueno conservar a Ángel en cancha porque da la sensación de que junto con Tevez y el Kun, son los pocos que pueden moverse similar a su velocidad de despliegue. El resto observa la magia.

Otro de los compinches puede ser Pastore, que cada vez que ingresa le da un baño de oxígeno al equipo. El ex integrante del Huracán del Tiki Tiki sabe de lo que quiere Messi, por eso ejecuta a la perfección combinaciones dignas de dos conductores con diversas características pero con las mismas ganas de divertirse ante los adversarios. Y el último de estos amigos de Lio en cancha es la Bruja. Verón, de una capacidad de pase majestuosa, con la Jabulani o Jobulani (nueva pelota) incluso, es el hombre que resuelve desde el medio para los de arriba y le saca obligaciones a Lionel. Un tipo experimentado con bastas presencias en mundiales y con una aptitud de resolución de situaciones realmente envidiable. Y Messi comparte vivencias con el 8 argentino, se chocan los puños antes del inicio de cada encuentro y la Pulga arranca a divertirse con una espalda detrás enorme que le ofrece la Bruja y en sí su propia carrera que le ha dado la gloria en España en todas las dimensiones posibles.

Lionel Andrés Messi es: majestuoso. Es de esos juguetes de edición limitada, que se agotan antes de que los puedas llegar a comprar. Por suerte, recién tiene sólo 23 años. Parece de 30. Parece mentira, por las historias que ya vivió. Porque ya vive su segundo mundial con una seguridad total haciéndose mandamaz de un equipo que necesita de este síndrome, que es una inyección de fútbol vital y asombrosa que no termina de explotar. Alemania es el próximo objetivo, con un socio en la cancha, 90´ de vida para Argentina se le hacen más simple a la Pulga que sólo precisa de estar con la Redonda, esa que alguna vez en Rosario, lo vio crecer como crack.

Messi quiere quedar en el recuerdo de la Argentina. Hasta tuvo la cinta de capitán líder del equipo, un conjunto que lo respalda y se siente seguro de lo que puede hacer en cancha. Faltan adjetivos para definirlo: joven, habilidoso, talentoso, mágico, escurridizo, pícaro, contundente, perseverante y por sobre todo una gran tipo dentro de su metro 69. Lionel es el hombre detrás de la pelota, jamás el por delante de ella, todo un caballero del fútbol mundial y así como Díos es argentino para muchos, el Messias también lo es. El presente le da el guiño perfecto para desplegar su mayor repertorio. Ese mismo que alguna vez toco la Orejona, dentro de unos días lo deposite en la final de la Copa del Mundo.