9 de octubre de 2011

OH JUREMOS CON GLORIA MORIR

Los Pumas cayeron ante Nueva Zelanda por 33-10 en los cuartos de final del Mundial dejando una imágen satisfactoria con un enorme trabajo defensivo y apoyando el primer try del partido. El Rugby Championship nos tiene que abrir las puertas. Orgullo nacional estos Pumas de acero.



Cuánta entrega, cuánto amor a la camiseta. Miles de argentinos empujamos cada scrum con ellos. Allá en Eden Park donde otra vez tuvieron el aguante de siempre, y acá, donde cruzamos los dedos y lo vivimos con total tensión y emoción. Con ese Haka que quiere ser intimidante, pero con ese himno que rompe cualquier corazón concentrado en la lucha que se venía. Las lágrimas Pumas emocionan a todos, como así también movilizó la enorme entrega que tuvieron. Y de no haber sido por la patada de Piri Weepu, en el primer tiempo el score hubiese sido más cercano a lo que hicieron Los Pumas. Un trabajo sucio en el que no le permitieron bajo ningún punto de vista a NZ marcar un try. Todo el primer tiempo fue pura defensa Puma.

POSTAL DEL PARTIDO. 4 vs. 1. FELI, LEGUI, LEDESMA Y SANTI vs. PIRI WEEPU
Los All Blacks no estaban cómodos con el juego batallador de la Argentina, por eso, ante cada infracción, la opción elegida era palos. Por esa vía llegó a los 12 puntos que acumuló en el tiempo inicial. Pero, se les transformó la cara a los 31 minutos de juego donde Los Pumas coniguieron el primer try del partido a través de un enorme Farías (tras excelente gestión de Senatore y Gurruchaga). Y Argentina pasaba al frente. Porque la patada de Felipe (había fallado 2) era difícil, pero la simplificó poniéndose arriba en el marcador por un punto. Eden Park no entendía nada, hasta los argentinos levantados a esa hora, nos refregábamos los ojos para ver bien el resultado. Luego, dos ejecuciones más de Piri Weepu pondrían en el descanso a NZ adelante por cinco. Al cierre de esa primera parte, sale Rorro Roncero, que llegaba al límite desde lo fiísico y que tackleó (12) todo lo que se le cruzó por delante.

FARÍAS LLEGANDO AL TRY SACÁNDOLA RÁPIDO DE UN RUCK PEGADO AL INGOAL.
SÓLO MIRÓ SONY BILL WILLIAMS.
Mentiría si no dijera que Vergallo nos salvó de un try de Nueva Zelanda que hubiese corrompido en el planteo Puma. Nico lo dedplazó con lo justo en el vértice del ingoal y su pié estaba afuera a la hora del apoyo.
El entretiempo marcaría lo que fue esos 40 iniciales. Argentina volcado en defensa, sólo tuvo la acción del try y una anterior tras un kick que el propio Bosch va a buscar, pero que es cerrado por Conrad Smith. Nueva Zelanda tenía complicaciones serias para romper con la defensa. Y de hecho cambiaría el apertura (entró Cruden por Slade) para ver si de esa manera encontraba mejores opciones de manejo y profundidad.

Por primera vez en el Mundial, Nueva Zelanda se iba sin apoyar tries en un primer tiempo. Todo mérito nacional que tackleó todo lo que propusieron los All Blacks.
La segunda etapa traería más cambios en Los Pumas. Algunos por lesión, otros por cansancio pero la pauta seguía siendo la misma. Los argentinos descontarían a los 6 minutos y se quedarían sólo dos por detrás de NZ por una tremenda patada de Chelo Bosch desde 1 metro detrás de mitad de terreno, que agigantaría las ilusiones. 10-12 estaba la historia.

Un penal casi inmediatamente de Piri Weepu, cuatro minutos después, impidó que ese margen se mantuviera. Luego se juntarían dos cuestiones vitales para el desarrollo final: un nuevo penal de Piri Weepu que cambiaría por 3 porotos más. Y una amarilla a Nico Vergallo por tener sangre en su casaca en el ingreso del temporario (Lalanne ocupó su puesto) sería algo de todo lo malo que le pasó a Argentina en el match. Además sumaría otra vez de a 3 el medio scrum neocelandés disfrazado de pateador ante la lesión de Carter.  
Faltó control en el manejo. NZ amenazaba constantemente con los contra rucks. Todas las divididas eran para Los Hombres de Negro. En fin cuestiones que no le caían bien al partido. El line out fue otra de las claves que manejó perfectamente el local. Le costó mucho a Argentina en ese punto.
100 partidos para el fullback neocelandés

Argentina jugaría esos 10 minutos de ausencia de Nico sin hacer entrar a Lalanne e improvisando con Bosch/Santi Fernández de 9 según la posición en la cancha de la ovalada. Durante el complemento hubo muchos cambios, también se fueron de la cancha Figallo (Scelzo) y Ledesma entre lágrimas por ser su último cotejo como Puma y como rugbier (Creevy). Además, la entrada de Juan Imhoff en lugar de Horacito Agulla (de buen mundial), el ingreso de Campos por el lesionado Manuel Carizza, y por último la entrada de Lucas González Amorosino por Martín Rodríguez Gurruchaga. A los 26 del complemento, recién NZ pudo romper la defensa nacional con un try de Kieran Read, con un pase previo que intenta interceptar y casi lo logra Martín Rodríguez Gurruchaga, pero que dejó el hueco y Camacho no pudo contener al neocelandés. Sin conversión esta vez de Weepu. Estableciendo un 23-10. Ya parecía lejano el score con poco en juego, pero sería agrandado por los locales por un nuevo tiro a los postes de Piri Weepu, elegido el MAN OF THE MATCH, y un try sobre los últimos cinco minutos de Brad Thorn, con la conversión de Aaron Cruden. Acomodaban así el tanteador en 33 para los locales, en 10 se estancaron Los Pumas.

Gracias Mario. Miles de tackles. Gracias.
El gran despliegue físico terminó siendo el atenuante más importante por el cual Argentina se disuelve en los minutos finales y crecen las combinaciones de manejo de los All Blacks. El juego terminaría con un line a favor de NZ que saca rápidamente afuera para dar por terminado la espranza Puma. Se hizo todo lo posible y más. A veces se hace difícil entender que 23 puntos de difwrencia describen las variantes que contó NZ para poder abrir un paetido que le era ajeno y hasta en un momento adverso. Los Pumas dijeron presente en Eden Park, juraron con gloria morir, y lo hicieron sin ningún tipo de dudas. Gracias Pumas, las palabras sobran a veces, ya que no hay manera de describir con la pasión, compromiso, amor, orgullo, tackle, rugby y huevo que jugaron este mundial.
 Con miles de contratiempos, con muchísimas complicaciones durante partidos claves, supieron sacar adelante todo tipo de situaciones.
PUMAS DE ACERO, DE ARGENTINA, PARA EL PLANETA OVALADO.
CRÓNICA: Leandro Scaviolo
FOTOGRAFÍAS: RUGBY WORLD CUP & UAR.

8 de octubre de 2011

El cuento de la buena Pipa

Argentina se despachó con un Hattrick del Pipita Higuaín y uno de Leo Messi para ganarle cómodamente a Chile por 4-1 en lo que fue el debut de Sabella en el Monumental. El equipo pasó el primer exámen con algunos sustos
pero tuvo gran contundencia.

Eliminatorias Brasil 2014: Argentina 4 Chile 1

Monumental sujeto al público que podía ir a presenciar el bautismo de Sabella y sus muchachos en ese estadio. El puntapié en las Eliminatorias. El comienzo de un sueño que tiene como destino final las tierras cariocas de nuestros hermanos brasileros (no juegan las eliminatorias por estar directamente clasificados al ser anfitriones del próximo mundial). Todas las miradas puestas en lo que pudiera hacer Argetina ante un Chile que ha crecido notoriamente de la mano de Bielsa, y que hoy con la conducción técnica de Borghi, pretende mantener ese rumbo de éxito. Aunque, no llegaban para nada bien los trasandinos, ya que habían caído en las últimas 4 presentaciones.

De arranque, el manejo de Chile sería mas constante que el del equipo nacional, priorizando el juego por los costados, a través de ese doble enganche plantado por el Bichi, protagonizado por Matías Fernández y Jorge Valdivia, lo cual condicionaría la tarea limpia de Braña y Banega durante los 90 minutos. El 3-3-2-2 planteado por Borghi marcaba el querer jugar e campo rival y el retroceso de esas primeras dos líneas para afrontar los ataques argentinos.

Pero, a los 7, cuando no parecía pasar mucho del lado argentino, surge una jugada de la galera. Tioro libre mal ejecutado por Ponce, que pega espantosamente en la base de la barrera y sale la contra. Control y corrida de Angelito Di María, por el otro lado picaba Higuaín. Bochazo a la derecha para Gonzalo, control absoluto de la pelota y derechazo inapelable por encima de la humanidad de Bravo. 1-0 la historia y ese sería el primer baldazo de unos cuantos que vendrán después.

No sería prolijo el desarrollo. Las condiciones de la cancha eran muy flojas. Resbalones casi consecutivos de Sosa, falta de firmeza en el área para las ejecuciones por bajo de Andújar. En fin, cuestiones complicadas que ensuciaban el partido. Chile seguía con mayor tenencia. Parecía arrimarse mucho mas al empate que la Argentina a un posible segundo tanto. Sin embargo, esa conquista nacional se haría presente, otra vez con un factor determinante: velocidad. Pelota en los pies de Higuaín en posición del 10, Di María picándole por la izquierda, Messi por derecha. Pase quirúrgico al centro del área para que el que llegara le dé al arco nomas. Y fue Messi, casi al mismo tiempo que Fideo quién tocó de zurda al primer poste para el 2-0. Locura en el Monumental a los 25 de juego.

Y la primera etapa se iría sin llegadas de riesgo para la Argentina que no sean los goles marcados. Insólito, pero real. Contundencia al 100% en ese tiempo. Chile tuvo un par con Suazo pegándole de afuera en una avivada jugando rápido un foul. Además, hubo otra maniobra más que pasó pegada al poste derecho tras un enganche extraordinario de Chupete dejando a tres jugadores argentinos en ridículo tirándose al suelo. Andújar, espectador de todo, dejándola irse a la redonda.

Chile lo saldría a buscar aún con más énfasis en el complemento. Pero, los boxeadores argentinos estaban preparados para los golpes del nocaut. Primero llegaría el tercero a los 6, con un centro desde la izquierda de Di María que conectó de primera y media vuelta Gonzalo, para establecer un 3-0 casi inapelable. Pero Chile, encontraría en una jugada sucia, con un mal rechazo de Banega dejándola flotando en el área chica, Andújar que sale con el puño mal, Valdivia que la controla y la toca al medio, la bocha le termina quedando a Matías Fernández, que sin demasiada resistencia en el arco, la coloca en la ratonera a contra pierna de un desesperado arquero argentino.

Y daba la sensación que crecía Chile en el poderío ofensivo. Suazo pudo retener y jugar casi todo lo que le tiraron. Mauricio Isla fue una preocupación constante. Aunque a estos dos que anduvieron bien y salvaron la ropa, les faltó el contagio futbolístico del resto. Por eso, cuando todo marcaba que el conjunto de Borghi se acercaría más en el score, apareció nuevamente el Pipita.

Y el cuarto gol sería una obra de Messi. Porque Bravo sale mal ante la presión de la Pulga, a quién le rebota en la mano el pelotazo, la baja y la toca atrás para la llegada del Pipa, que devuelve y Lio llevándose la marca consigo le da un pase enorme de caño para dejarlo sólo ante Bravo. La paró con la derecha y abrió su zurda para un golón de Argentina. 4-1 la historia. Todo lo que vino después le sobró al partido, porque el seleccionado se estancó, Chile lo buscó pero ni siquiera encontró los resquicios que supo hallar en los primeros 60 minutos de juego. Argentina tuvo un par mas, pero no pudo quebrar de nuevo la valla de Claudio Bravo.

Argentina lo ganó por contundente, no la pasó del todo bien defensivamente, pero fue letal en el ataque, supo abusarse de esa línea de 3 que quedaba mano a mano (postal del partido), con Messi, el Pipa y Di María. Argentina fue rápido, fue preciso en una cancha imprecisa y supo gestar un gol mas lindo que el otro para decorar un gran resultado. Chile deberá quedarse con lo bueno que hizo y replantearse lo que planteó defensivamente que no fue para nada satisfactorio. Un Pipa iluminado nos empieza a contar el cuento de la buena Pipa. Para llegar a Brasil soñando, había que empezar así.

EL UNO X UNO: 4-2-3-1 para ser más exactos fue el esquema que utilizó el DT con los hombres que representaron el dibujo táctico. Andújar sereno para salir a cortar, sobrio bajo los tres palos, quizás en el gol de Chile tuvo su único error, luego, una noche en la que tuvo que "trabajar" por momentos y lo hizo bien. Un Zabaleta que alternó buenas escaladas en ataque, buenos cierres en apremios defensivos, pero algunos problemas en salidas con pelota al piso. La zaga pasó algunos sustos con el incansable Humberto Suazo, pero se vio beneficiada en la falta de compañía futbolística que tuvo el chileno. Rojo se vio desdibujado en su tarea, mas pendiente del doble enlace que de las corridas de Isla por su costado. Banega-Braña no fueron un gran complemento el uno con el otro, padecieron ir a buscar lejos a sus marcas, aunque en el segundo tiempo se fueron acomodando. Di María arrancó de manera notable el partido, con movilidad, astucia y viveza para aprovechar yerros y espacios para jugar, luego sintió el desgaste, igualmente, destacadísima labor de Fideo. Messi intervino intermitentemente durante todo el partido, pero siempre con su cuota fundamental para el desarrollo del match. Sosa quiso asociarse al juego de los tres destacados del ataque pero le costó, el costó la cancha, le costó la posición, y le costó generar lo que él puede lograr (el más Riquelmeano si se quiere en cancha).

LA FIGURA: Higuaín on fire, encendido en una fría y nebulosa noche de Núñez, con chispitas de agua cayendo, él le puso chispas de goles al juego y cerró una tarea fenomenal con un Hattrick y la asistencia para el gol de Lio. Bien con el control, bien con los pases, enorme con las definiciones. 

ARGENTINA
Andújar 5

Zabaleta 5.5                    Otamendi 6         Burdisso 5.5                      Rojo 4.5

Braña 6             Banega 5

Sosa 5                  Messi 7            Di María 8

Higuaín 10

DT: Alejandro Sabella
GOLES: 7´PT Higuaín, 25´Messi; 6´ST Higuaín, 17´Higuaín.
CAMBIOS: Rinaudo por Banega, Salvio por Sosa y Jonás Gutiérrez por Di María.


10 de septiembre de 2011

SE LAS VIERON NEGRA CON LOS PUMAS

Los Pumas cayeron en su partido inaugural del Grupo B ante Inglaterra
(vestida de negro) por 13-9. A pesar de la ajustada derrota, el equipo dirigido por el Tati Phelan dejó una grata muestra desde lo defensivo y el amor propio en la búsqueda de un try agónico.

RWC Nueva Zelanda 2001. Grupo B: Argentina 9 Inglaterra 13


5.10hs. marcaba el despertador. Momento de levantarse, preparar algo que nos acompañe en 80 minutos importantísimos en este Mundial de Rugby Nueva Zelanda 2011. Porque minutos después, los Albicelestes salían a la cancha a defender nuestros colores con alma y vida. De hecho, se notó en todo el partido esa defensa. Himno nacional cortado, con las últimas estrofas, pero no por eso poco emotivo. Abrazos y una imágen conmovedora de 15 fieras debilitadas por un instante ante la música que movilizaba sus corazones. Inevitable referencia a esto que ya se nos hace costumbre con Los Pumas, sin embargo, no deja de emocionarnos y sorprendernos.
El pitazo inicial mostraría un partido que ni el más optimista hubiese pensado o planeado. Unos Pumas aguerridos, agresivos y con la intención absoluta de jugar en campo inglés. Y en ese ir, encontró grandes oportunidades de abrir el marcador, incluso, hasta de marcar algún try. Se abrirían las puertas de los palos con un remate de Contepomi cerca de la H, que hacía delirar a los muchísimos hinchas argentinos y neoceolandeses, ya que Inglaterra jugó con una camiseta íntegramente negra y esto, ofuscó a los All Blacks y a su gente. Por eso, la inclinación de los locales a favor del equipo argentino.

Un partido planteado claramente por Santiago Phelan desde la batalla de los forwards, y a eso se dedicó durante casi todo el primer tiempo el conjunto nacional. Patada precisa de Wilkinson igualaba las acciones en 3. Argentina perdía dos piezas claves en este primer tiempo. En primer término (aunque continuó un largo rato en cancha) el ejecutante de los penales, Felipe Contepomi, sufrió un duro golpe en la zona costal y debió dejarle su lugar a Marcelo Bosch. Mientras que Juan Imhoff tuvo que reemplazar a un muy dolido Tiesi, por un tackle sin pelota que le produjo un fuerte dolor en el ligamento interior de la rodilla derecha. Mientras tanto, el dueño de las ejecuciones a los palos era Martín Rodríguez Gurruchaga. Por una patada certera del 15, Argentina se puso en ventaja por 6-3. Inglaterra abusó de las infracciones y Argentina no aprovechó todas las que tuvo a favor. Fueron 4 mal obradas por el mencionado Gurruchaga y una de Felipe. Inclusive, Argentina contó con un hombre más en el epílogo del primer tiempo, pero no supo concretar nada allí.

Tampoco fue la noche de Jonny Wilkinson. El apertura de Inglaterra anduvo por demás errático, y eso era para sacarle jugo. Finalizaban los primeros 40, con un marcador favorable pero poco real de acuerdo a las chances que manejaron Los Pumas para aumentar el score aún mucho más.

 

La segunda mitad nos depararía una nueva ventaja en el elenco nacional producida por un nuevo penal de Martín Rodríguez Gurruchaga. 9-3 la distancia que imponía el conjunto argentino. Inglaterra era pura confusión colectiva. El seleccionado argentino fue realizando modificaciones de acuerdo a los cansancios generados por este intenso y muy complejo encuentro. Salieron varios hombres de los forwards. Renovó la defensa para bancar el resultado y tratar de encontrar algún resquicio que permita agigantarla.
Inglaterra creció ante una jugada desprolija de Los Pumas en defensa y a 15 del final, consiguió el primer try del partido por intermedio de su medioscrum, quién ingresó en el complemento y cambió la iniciativa de ataque de La Rosa, hablamos de Ben Youngs. Se escabulló por el centro (donde pretendió atacar Inglaterra durante gran parte del cotejo) y consiguió 5 puntos vitales para dar vuelta un partido muy bravo. Conversión de Jonny, para poner a los europeos arriba por un poroto.


Luego. Argentina entraría en una nebulosa que le provocaría una nueva infracción en contra. Wilko esta vez no falló. Puso las cosas 13-9, y se fueron diluyendo los minutos a un desenlace poco deseado.
Armitage tackleado por Creevy. El inglés fue de lo más claro.

Los Pumas arremetieron de manera increíble, sin llegar a las cercanías claras del ingoal. Porque Argentina salió con posesión en mano casi debajo de los palos propios, con un amor propio y una vergüenza deportiva digna de imitar. Tremendos Gonza Camacho y el Chelo Bosch ganando muchos metros con slaloms. Lo mismo cabe para el incasable Agustín Creevy que le dio a Argentina lo que siempre suele darle desde su ingreso: batalla y metros, muchos metros. Un kick de Imhoff acorralado sobre la raya lateral, impidió continuar con una ofensiva que merecía ser try. La locura hubiese sido enorme. Pero nos quedamos todos con las ganas.


ARGENTINA:
15- Rodríguez Gurruchaga (6); 14- Gonzalo Camacho (7), Gonzalo Tiesi (-), Santiago Fernández (5), Horacio Agulla (7); Felipe Contepomi (5,5); Nicolás Vergallo (6); Juan Martín Fernández Lobbe (8), Juan Manuel Leguizamón (6), Julio Farías (6); Manuel Carizza (5), Patricio Albacete (6); Juan Figallo (6,5), Mario Ledesma (7,5), Rodrigo Roncero (6). Entrenador: Santiago Phelan.

El dato: Argentina se fue al descanso cometiendo sólo 4 penales. En el complemento, hizo 12 más. Totalizó 16 contra 11 de los ingleses.


¿POR DÓNDE PASÓ LA DERROTA? Un error, un desajuste, y fue un try decisivo para el destino del partido. Tal vez Los Pumas no deban fallar nunca en los 80 minutos para mantener el partido en sus manos, y en eso Phelan deberá ajustar algún detalle que sucedió en el match. Lo cierto es que Argentina dio una grata muestra de rugby, de corazón, de empuje y de solidez. Cuánto que valió la pena madrugar, cuánto que se esforzaron por lograr la victoria. Un equipo que está preparado para hacerle frente a cualquiera, a pesar de las lesiones de Tiesi y Felipe, a pesar del corte de Roncero a pesar de los golpes que sufrieron Ledesma y unos cuantos mas, Los Pumas siguen de pié queriendo hacer nuevamente historia, en la tierra donde nació el rugby.

GALERÍA DEL MATCH:
Ben Youngs de cara al try. Argentina no pudo pararlo.



Aquí, Martín con el juego de manos. Con los pies falló más de lo que metió.

En el piso, Figallo. De pié, Roncero. Y Felipe con el agua. Postal de mucho roce.

La emoción en las miradas de Imhoff, Campos y Galarza. Conmovedor instante.

17 de julio de 2011

Hincha frustrado, periodista desilucionado

Por los cuartos de final de la Copa América 2011 jugada en nuestro país, Argentina se quedó afuera por penales ante Uruguay tras igualar 1-1 en el reglamentario. Los de Batista jugaron con uno más por mucho tiempo por la temprana expulsión de Pérez. Mascherano aportó lo propio e igualó hombres en cancha. La definición fue 5-3 con un Muslera de película en el arco charrúa.

Argentina 1 (Higuaín) Uruguay 1 (Pérez)
Penales: Argentina 4 Uruguay 5
(Muslera le atajó un penal a Carlos Tévez)

SEMIFINAL COPA AMÉRICA: Uruguay vs. Perú (derrotó a Colombia en alargue por 2-0)

SANTA FE. Escenario de aquél partido ante Colombia, volvía a ser el hogar de Argentina para recibir a los dirigidos por Oscar Washington Tabarez. No les voy a mentir, vi solo el alargue de este partido y les voy a hablar con los sentimientos mezclados.

La pelota no quiso entrar. Está claro que si hay que elegir una figura, uno cae indefectiblemente en la inmensa humanidad de Muslera. No sólo por tener la cabeza fría para atajar un penal, sino por haber salvado en mas de una ocasión a su equipo durante el juego. Un tiro libre de Tévez que se desvía en la barrera, lo ataja dando rebote hacia arriba. Llega el Pipita en el área chica, en posición de volear la pelota y que se desate la locura, pero Muslera renace como un áve fénix y aparece para tapar con su antebrazo el remate de Gonzalo. Pero claro, a este punto se llegó por el desequilibrio en la pelota parada de Argentina que no pudo marcar a Pérez para el gol uruguayo. Y que después supo reaccionar con un enorme centro de Messi y aún mejor cabezaso de Higuaín a contra pierna del fantástico arquero que tuvo la Celeste (anoche de blanco) en el arco.

Sacando cuestiones puntuales, Argentina pudo haberlo ganado, como así perder el partido en los 90 y hasta en la prórroga, con varias contras del equipo oriental. La expulsión de Mascherano, provocó una ruptura entre las líneas muy clara, donde Gago fue rueda de auxilio de todo el medio, con la tibia colaboración de Pastore (el hombre pedido por todos) y Tévez (el jugador del pueblo). Está claro que ni Javier ni Carlitos tienen oficio de marca, pero debían bajar para colaborar como sea, por lo menos para molestar las subidas de Pereyra o de Arévalo Ríos por el medio.

Entonces, el equipo se entregó a un golpe por golpe que no convenía, porque Uruguay esperaba bien replegado, y jugaba con la inestabilidad nacional. Biglia recién ingresa por Gago cuando este se lesiona. Es cierto que si se sacaba un defensor para poner a Lucas que colabore con Fernando, Forlán y Suárez podían hacerse un festín. Y una locura sacar a alguien de adelante, para que todos titulen a Batista como el nuevo Mourinho o JJ López si se quiere, por pecar de defensivo y cuidar un empate en casa. Cuestiones con el diario del lunes que se pueden analizar pero que no trato de poner de manifiesto como algo destructivo para el planteo nacional. Como decía, en ese golpe por golpe, Argentina tuvo muchísimas chances, por la derecha de Pastore, por la zurda de un Messi que se puso toda la responsabilidad en sus espaldas y que fue a patear el primer penal. Hizo todo bien Messi, nada mas se le puede pedir al crack mundial. También inquietó el Pipa a Muslera, pero era la noche del argentino nacionalizado uruguayo.

Entonces, llega la frustración del penal de Tévez fallado con su peculiar pero habitual carrera para ejecutarlo. Bien pateado, con fuerza, hacia la derecha, pero el arquero estaba para ponerle el pecho. Que alguien hoy discuta a Tévez como jugador, no habla mas que de su bajeza para dar vuelta el panqueque. Lo mismo con Messi. ¿Qué le van a decir a Lionel? ¿Que no canta el himno? Porque ya no saben con qué criticarlo. El más mínimo detalle es tema de conversación en bares, cafés y en la mismísima calle con el tachero o remisero.

Batista, que supo cambiar ante Costa Rica, no supo leer que el partido era intenso en el medio esta vez, algo símil a lo de Alemania en el Mundial con Diego, solo que en este caso, los uruguayos son mas combativos que una gran riqueza técnica como la alemana. ¿Tan mal jugó Marcos Rojo para tener que correr a Zanetti por la izquierda cuando el Pupi no tiene capacidad de desborde por ese sector? ¿Era necesaria la inclusión de un hombre como Di María, que no tiene marca, y que salvo el centro del gol con Bolivia no devolvió una redonda? Especulaciones del día después, sin sentido, pero me veo en la obligación de manifestarlas. Estaba claro que el doble cinco y los volantes por los costados traerían problemas a Gago y Masche. El partido habló por sí solo, una roja que no debió haber sido para Javier y la lesión de Fernando. Intenso, duro, rudo, físico, eso planteó Uruguay.

Y luego, los charrúas pretendieron marcar diferencias con dos hombres que pasan un enorme momento futbolístico, Forlán y Suárez. Diego fue amo y señor de todas las pelotas quietas de su elenco, mientras que Luis aportó desde la lucha, el trabajo sucio con potencia física. Un verdadero mañoso en el partido que logró la roja al motor argentino.

Romero no tuvo nada que hacer en los penales (estuvo a centímetros de tapar dos pelotas). Messi, Burdisso convirtieron con justeza y calidad los dos primeros. Pastore la hizo ingresar con mucho suspenso (la rozó Muslera y se le filtró por debajo de su cuerpo), al igual que el Pipita (pegó dos veces en el travesaño). Entonces definió la historia Cáceres para los charrúas, que ejecutaron perfectamente los 5 tiros desde los doce pasos.

Muchos dirán que el ciclo de Batista está terminado. El Checho nunca fue de mi gusto como entrenador, de hecho no le veo ni siquiera el poder de transmisión que reflejaba Maradona en cada charla con los muchachos (en la arenga de los penales quedó a un costado, incomprensible). Pero como al Diego se le dio un Mundial, por qué no a Batista. Los JJOO de 2008 fueron su máximo laurel como entrenador nacional con ese Sub-23 mas Mascherano, Riquelme y Demichelis. En las eliminatorias, Argentina deberá demostrar que es un "equipo", que no necesariamente deba jugar para Messi, me conformo con que juegue para Argentina, con eso en la cabeza de cada uno de los 11 que entren a la cancha, me basta y me sobra. Y no digo que estos 11 ante Uruguay no lo hayan hecho, solo que, la idea no parece estar clara. Poner mas delanteros no te asegura el éxito, como tampoco 7 defensores. Habrá que encontrar ese viejo manual del fútbol que nos enseñe con qué se ganó en el 78, en el 86, y esas dos Copas Américas un poco mas recientes en el 91 y 93, pero con la frescura de los mejores exponentes de este deporte que tenemos, que debemos conservar y saber aprovechar.

El fútbol argentino está sumergido en una inmensa crisis, pero no es de hoy esto. Sólo que los cachetazos que venimos recibiendo nos van bajando de a poco el egocentrismo que tenemos. No somos mejor que nadie, de hecho, Argentina no perdió, pero tampoco ganó demasiado, un sólo partido de 4 disputados. La Selección precisa identidad, pero no hay nadie capaz de poder hacerlo por lo menos hoy, por lo menos ahora, no se ve un horizonte esperanzador. Batista seguirá, pero el equipo argentino suma una nueva caída antes de tiempo. Me duele como periodista, pero mas me duele como un fanático del fútbol argentino. Demos vuelta la página, no busquemos culpables porque no los hay, ¿o se piensan que los demás no saben jugar a esto? Felicitaciones Uruguay.

2 de julio de 2011

Lamento boliviano

CA2011: ARGENTINA 1 (Agüero) BOLIVIA 1 (Banega e/c)

Ni Diego Torres ayudó calentando los motores. Argentina empató 1-1 con los bolivianos que jugaron muy concentrados y ordenados, sin la necesidad de tirarse atrás. Hasta casi lo pierde Argentina pero apareció Romero para apagar el incendio futbolístico que se podría haber gestado con el segundo gol del Verde. Un frío de novela y la Selección no le puso color, ni calor. Faltó.

Resignación en las caras argentina.
La Selección arrancó con el pié izquierdo la Copa en casa.

20 minutos de ilusión, eso fue en pocas palabras el equipo del Checho Batista. Que arrancó como para llevárselo por delante a puro toqueteo y ruptura de las líneas con las apariciones de Banega y Cambiasso casi como números 9 para definir las maniobras de ataque. Bolivia supo contrarrestar ese torbellino de pases nacionales con orden, criterio para la marca, salida con pelota al pie y dándola por arriba cuando era necesario. Un planteo inteligente y respetable. Pero la tradición nacional habla de romper con esos esquemas y llegar al gol para derrumbar esas concepciones de juego del adversario. Esta vez no fue así.

CARLITOS TEVEZ DESAPARECIDO

Porque Carlitos Tevez (ovacionado ante cada aparición en pantalla gigante), jugó pegado a la raya izquierda, lejos del arco de Arias. Porque Lavezzi, bien abierto en la izquierda, no era tándem para Zanetti, por su verticalidad en el juego. Tuvo una en el primer tiempo y la mandó al lateral el Pocho cruzándola por completo. Porque Messi y Banega se hicieron ejes del juego. En esos primeros 20, el ex Boca y la Pulga, fueron los gambetedores que Argentina necesitaba, fueron los de los pases milimétricos, fuero ellos los creadores del fútbol para llegar al destino: los tres palos.

Salvo dos o tres maniobras muy interesantes con Banega llegando de 9 sin poder conectar, un taco de Cambiasso en puerta del área que no prosperó, y un tiro de Tevez que el 1 boliviano envió al corner, a la selección le costó horrores llegar con pelota dominada y con comodidad a los últimos metros de la cancha. Tal es así que Rojo pasó incesamente al ataque y no pudo tirar ni un sólo centro en condición de desborde. El Pupi, un poco mas retrasado, no participó tanto de esa ofensiva inicial.

BOLIVIA HIZO UN GRAN NEGOCIO

Y Bolivia se las arreglaba para hacer un negoción, con el aguante de la pelota de Marcelo Martins, generó varias faltas de Burdisso y Milito (pocas veces ganaron en el mano a mano), que le daban aire al combinado de Quinteros y además tenencia de la pelota lejos de su valla. Con orden, cierta prolijidad en el traslado, los hermanos verdes fueron capaces de inquietar en mas de una ocasión a Chiquito Romero, pero el 1 respondió con seguridad. 

El primer tiempo se fue diluyendo en un frío platense que congeló las ideas de Argentina. Algo parecido sería la postal del segundo tiempo.

Di María por Cambiasso la propuesta del DT argentino desde el vestuario. Un poco mas de vértigo por la izquierda, con Tevez como claro 9, Messi mas de 10 y el Pocho siguiendo por la derecha, generándose espacios. Pero ese retraso en el campo de Lio terminó siendo por importantes momentos detrás del círculo central, algo ilógico que el creador, el cerebro que debe disponer de la pelota en los últimos instantes de la jugad, tenga que trasladar tanto el balón para aportarle a la ofensiva. No le llegaba a Messi mas adelante, eso está claro. Carlitos perdido como 9, no encontró su lugar en el partido. Le costó mucho en el hombre a hombre y no fue satisfactorio su debut en la Copa. Lavezzi se enganchó en la de él y terminó bajando mucho en su nivel, ganándose una amarilla y saliendo de la cancha. Antes de esa retirada del campo del Pocho, vino el gol de Bolivia. Corner desde la izquierda que conecta con el taco Rojas, la pelota le queda a Banega sobre la línea, intenta pararla y se le escabulle por debajo de su humanidad, sin nada que hacer para el 1 argentino.

BALDAZO DE HIELO: GOL DE BOLIVIA

Banega queriendo parar la pelota, se le escabulle y gol de los bolivianos.

Baldazo de hielo a esta altura y con la temperatura bajo cero en el Ciudad de La Plata. Impacto profundo hacía el gol Verde en el minuto 5 del complemento. Ni se acomodó Argentina con el nuevo esquema que proponía un 4-2-1-3 bien marcado. En esa nebulosa de fútbol, surgió Zanetti, surgió Mascherano y apareció impecablemente Romero. El primero generando zurcos por la derecha tras la salida de Lavezzi, un toro embravecido, un viejito enojado capaz de desbordar cuantas veces se lo propuso. El segundo con una tapada al remate boliviano en puerta del área clave, y además un quite al suelo con los pies hacia adelante quirúrgico para evitar una nueva ejecución desde afuera. Con el corazón Masche, como nos tiene acostumbrados. Y Romero fue vital para mantener la desventaja mínima. Mano a mano quedó en una desconcentración total de la última línea de Argentina. Martins lo quiso eludir hacia la izquierda para definir pero con su mano derecha logró tocar Sergio la pelota y generarle un retraso en la definición. Luego Marcelo definió al cuerpo de Chiquito que se llevó todos los aplausos.

EL KUN AGÜERO: LAVADA DE CARA

"Akunpañame a la ilusión". El Kun puso el 1-1 con una definición extraordinaria.

Y en esa corajeada que contagió a la gente por varios minutos, llegó el que entró por Lavezzi. Sergio el Kun Agüero. Picante como siempre, recibió del pecho de Burdisso (bajando un centro pasado desde la izquierda), una asistencia excelente para definir con una volea inatajable el gol argentino y hacer explotar las 40.000 personas presentes en el estadio. La esperanza de dar vuelta la historia estaba viva, y el Kun lo demostraba con una definición de antología.

Pero Argentina volvió a ahogarse, a sumergirse en un empuje sin criterio, con un Messi (recibió el olé olé olé Messi, Messi cuando se enfrentó con Raldes en el primer tiempo cara a cara, después la gente lo hizo pasar desapercibido) perdido entre los bolivianos, con un Tevez fuera del foco del partido, con un Di María con mas individuales sin sentido que aportes para la ofensiva, se fue cayendo el partido en un empate irreprochable. Porque Bolivia jugó quizás uno de los mejores partidos de su historia enfrentando a la Argentina en condición de visitante, y ni hablar de Copa América.


Cuando fue eje de juego cerca del arco, fue tremendo. Después se perdió.

El puntapié inicial no fue el esperado ni por los muchachos, ni por Batista, ni por la gente. faltó profundidad, ruptura de las líneas que generen espacios, sino los 3 puntas se encuentran en un gran embrollo sin compañía, enfrentando por instantes a 7 u 8 jugadores rivales. No es productivo. Los tres 5 no tuvieron un gran funcionamiento, es mas, Mascherano lució muchísimo mas su condición en el puesto recién con la salida de Cambiasso, porque en el primer tiempo jugó casi de libero para abrirles el campo a los laterales. La idea de Batista no es mala, lo malo es no poder llevarlo a cabo con una selección que a priori es de las mas flojitas de este certamen continental.

Que nos espera entonces con Colombia, que hoy hace su bautismo frente a Costa Rica. Deberá ajustar ciertas cuestiones el Checho, si pretende aceitar a este equipo y hacerlo funcionar lo más cercano a la perfección colectiva. Hay tiempo, pero los resultados mandan... Bolivia hizo un excelente negocio y ya se adjudicó un gran punto en el arranque del Grupo A. La Selección, claramente, ha perdido dos, pero no debe desanimarse, el proyecto se va encaminando a un ideal de juego. Faltó constancia en esa idea y profundidad para llevarla a cabo. 

ARGENTINA: Romero 6; Zanetti 6, Burdisso 5, Milito 4, Rojo 4; Banega 5, Mascherano 7, Cambiasso 5; Messi 5, Tevez 4 y Lavezzi 4. DT: SERGIO BATISTA.

BOLIVIA: Arias 5; Álvarez 7, Raldes 5, Rivero 6, Gutiérrez 4; Robles 5, Flores 6, Vaca 5, Campos 6; Rojas 7, Martins 5. DT: GUILLERMO QUINTEROS.

FIGURA: LORGIO ÁLVAREZ 7. Se bancó las trepadas de todos y tuvo varios cierres impresionantes.